NUEVA DELHI, India, sep. 14, 2004.- La capital de Bangladesh, Dhaka, se encuentra totalmente paralizada por las constantes lluvias torrenciales que caen desde la madrugada del pasado domingo, las más fuertes registradas en la ciudad en el último medio siglo. Las lluvias han paralizado los transportes y obligado a cerrar los comercios, oficinas, industrias y centros docentes.
Muchas viviendas y prácticamente todas las plantas bajas de los edificios de la ciudad se encuentran anegadas por las aguas, que han convertido las calles en ríos que alcanzan las rodillas de los habitantes en los barrios centrales.
Al menos 15 personas han muerto y varias decenas se encuentran desaparecidas en el país desde el domingo debido a accidentes relacionados con las lluvias torrenciales, según los servicios asistenciales y la Policía.
Además de la capital, el sur del país es la zona más afectada por estas lluvias, que se producen cuando las precipitaciones más fuertes de la temporada del monzón deberían haber acabado.
En los pasados meses de julio y agosto, al menos 700 personas perdieron la vida en Bangladesh debido a las inundaciones y riadas y unos 10 millones se quedaron sin casas, mientras el número total de afectados se acercó a los 35 millones, una cuarta parte de la población del país.
Las pérdidas materiales causadas por las lluvias este año, según el Gobierno de Dhaka, rondan los 7.000 millones de dólares, una cifra astronómica en ese depauperado país.