RIO DE JANEIRO, Brasil, sep. 21, 2004.- Todos los permisos de porte de armas expiran mañana miércoles, cuando una nueva ley de control de armas entra en vigencia en Brasil, permitiendo sólo algunas excepciones para llevar armamento. Los propietarios de armas deberán actualizar sus permisos. Sólo la policía, funcionarios en trabajos de alto riesgo y aquellos que puedan probar que su vida está amenazada obtendrán nuevos permisos.
"Aquellos que actualmente tienen permisos pueden llevar sus armas hasta la medianoche, después se convertirán en calabazas. Estarán infringiendo la ley si sacan las armas fuera de su casa", dijo una vocera del Ministerio de Justicia.
Los que sean sorprendidos portando armas sin autorización encararán penas de dos a cuatro años de cárcel.
Bajo la nueva ley, sólo la policía federal puede otorgar permisos de porte de armas, a diferencia del anterior sistema cuando tanto la policía federal como estatal podía emitir tales autorizaciones.
La nueva ley también eleva de 18 a 25 años la edad mínima para el porte de armas.
"Es algo muy importante porque a partir de hoy toda la legislación en la que trabajamos tan duro comenzará a regir. El hombre en la calle tendrá que cambiar su comportamiento porque la ley cambió", dijo Jessica Galeria de la Red de Acción Internacional de Armas, con sede en Londres.
Desde mediados de julio, el gobierno brasileño ha destinado más de 10 millones de reales en comprar armas que entreguen voluntariamente propietarios en estaciones de policía.
Hasta ahora, el programa ha recolectado 117 mil 236 armas, por encima de las 80 mil que el gobierno estimaba recoger hasta el 23 de diciembre, cuando todos los propietarios de armas deben o registrarlas ante las autoridades o entregarlas.
Para ese registro, el propietario debe pagar 300 reales y mil reales, en caso de recibir el permiso.
La idea, según la vocera del ministerio, es hacer menos costoso el entregar el arma que registrarla.
El gobierno paga entre 100 a 300 reales, dependiendo del tipo de arma, que reciba en las estaciones policiales.
El próximo año, Brasil realizará un referéndum para determinar si prohíbe totalmente o no el poseer armas.
Según la UNESCO, Brasil tiene una tasa de 27,1 homicidios por cada 100 mil personas, la cuarta tasa más alta entre países que llevan estadísticas sobre asesinatos. Las armas son utilizadas en 68 por ciento de los homicidios.