SAN JUAN, Puerto Rico, sep. 23, 2004.- Es "antidemocrático" el poder de veto que tienen cinco naciones - China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia- en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aseguró el Dalai Lama. La máxima autoridad del budismo propuso la creación de un organismo mundial que "represente a los humanos independientemente de las naciones".
“La ONU son representantes de Naciones, cada uno representándose a sí mismo. En el Consejo de Seguridad, cinco con poder de veto es antidemocrático", sostuvo el Dalai Lama tras llegar a Puerto Rico en visita de tres días.
Con su primera visita a esta isla caribeña, el líder tibetano de 69 años inició una gira por Latinoamérica en la que dijo pretende fomentar dos de sus compromisos principales: la promoción de los valores humanos y la armonía religiosa.
"Una de mis misiones es que el mundo en algún momento esté completamente desmilitarizado. Esto está ocurriendo ya desde el punto de vista del armamento nuclear... Eventualmente el armamento nuclear del mundo tiene que completamente desaparecer", manifestó.
También opinó que deberían crearse cuerpos regionales por el mundo que "velen por la paz de todos los países en su conjunto".
El líder espiritual fue recibido por la gobernadora Sila M. Calderón junto con otros funcionarios.
La actriz mexicana Angélica Aragón, vestida con una túnica similar a la de los sacerdotes budistas, también estuvo presente en la sala en la que se recibió al Dalai Lama.
Aunque en sus primeras declaraciones al llegar al país manifestó que conocía "muy poco" sobre la situación social y política de este territorio estadounidense, el Dalai Lama opinó luego que la relación del país con Estados Unidos es "beneficiosa" y aplaudió que la Constitución local prohíba la pena de muerte.
"La pena de muerte es algo que no debe existir. ¿Por qué? porque la vida humana se acorta con la pena de muerte", sentenció.
Dijo que su principal preocupación son los problemas creados por el ser humano mismo y la brecha entre ricos y pobres.
Asimismo, sostuvo que no busca la independencia para el Tibet sino la "autodeterminación" y que "el gobierno chino reconozca nuestro ambiente y nuestra cultura".