Haga clic aquí para ver la infografía sobre huracanes GONAIVES, Haití, sep. 23, 2004.- Hambrientos, sedientos y cada vez más desesperados, los habitantes de varias ciudades de Haití comenzaron el jueves a incendiar llantas como protesta y se atacaban los unos a los otros presas de pánico ante la escasez de alimentos y agua.
"No hay agua, no hay comida. Lo perdí todo", dijo Gerald Pierre, una mujer que limpia un cuchillo con el agua sucia que le cubre hasta los tobillos, en la puerta de su casa.
La tormenta tropical "Jeanne" dejó al menos mil 150 personas muertas en Haití y se ensañó con Gonaives, a 170 kms al norte de Puerto Príncipe, donde cobró 700 vidas y más de mil desaparecidos.
En sus calles aún buscan cadáveres entre los escombros, algunos haitianos se colocaron en los techos de las viviendas con sus escasas pertenencias y otros duermen en medio del lodo y el hedor a agua estancada.
Los damnificados de esta ciudad lavaban sus ropas embarradas en las aguas de las calles y corrían desesperados ante unos camiones que repartían bolsitas de agua.
DIFÍCIL ENVÍO DE AYUDA A HAITIANOS
Cinco días después del paso de la tormenta tropical "Jeanne" por Haití, las autoridades intentan coordinar a duras penas la entrega de ayuda humanitaria a la población, mientras crece el número de muertos por las inundaciones.
De acuerdo a la Cruz Roja Internacional, sólo se pudieron enviar unas 70 toneladas de alimentos, lo cual es insuficiente ante las necesidades de la población.
Los depósitos de cadáveres de la ciudad, que no tiene agua ni luz, están hoy vacíos, después de que los cuerpos fueran enterrados en fosas comunes, pero las excavadoras removerán escombros y lodazales en busca de más restos.
Grupos de haitianos se quejaban públicamente de que no han recibido todavía ayuda y de que la desesperación ha propiciado situaciones de agresividad entre los habitantes de la ciudad durante el reparto de comida.
El acceso a Gonaives por tierra es complicado, ya que hay que atravesar una zona inundada donde el nivel del agua llega casi a los tejados de algunas casas, lo que dificulta el transporte por tierra de la ayuda humanitaria.
La comunidad internacional anunció que se volcará en ayudar a Haití en esta nueva desgracia.
Las agencias internacionales de asistencia humanitaria calculan que el balance final de muertos podría superar los 2 mil.
BUSCAN SEPULTAR MÁS DE MIL MUERTOS
Según el último balance de las autoridades haitianas "Jeanne" dejó al menos mil 150 personas muertas y más de mil 250 desaparecidas.
Este jueves, algunos trabajadores batallaban para sepultar a los muertos que dejó a su paso la tormenta tropical.
La cifra de desaparecidos sigue aumentando tras el paso de la tormenta por esta nación pobre del Caribe.
En tanto, cientos de personas lograron superar una barrera de madera para poder ingresar a la única clínica que funcionaba para recibir tratamiento, pero apenas un solo médico estaba en el lugar el jueves por la mañana.
Algunos residentes estaban tan desesperados por deshacerse de los cuerpos putrefactos que comenzaron a sepultarlos en los patios traseros de sus casas.
Trabajadores de salud temían que surgieran epidemias por los cadáveres insepultos de personas y animales, los inoperantes servicios de alcantarillado, la falta de agua potable y las infecciones para los heridos.
"Transportar agua potable a Gonaives es una pesadilla logística", señaló Abby Maxman, director local de la organización humanitaria CARE.
La oficina de protección civil del gobierno haitiano informó que más de 900 personas habían sido atendidas por diferentes tipos de heridas, en su mayoría cortadas por la caída de láminas de zinc.
Los médicos de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas en Gonaives ayudaron a atender a los heridos. El Hospital General principal está clausurado, los suministros médicos se acababan y algunos camiones no podían llegar hasta Gonaives debido a que las carreteras fueron arrastradas por las inundaciones o se encuentran bloqueadas con escombros.
Aproximadamente 300 mil personas carecen de hogar en la provincia noroccidental de Haití, que incluye al puerto de Gonaives.
El gobierno estadounidense enviará más de dos millones de dólares en ayuda inmediata de desastres para las víctimas de las inundaciones en Haití en los próximos días, señaló el director de USAID, José Fuentes.