LAKE WALES, Estados Unidos, sep. 29, 2004- El presidente George W. Bush visitó este miércoles por quinta ocasión en seis semanas al estado de Florida, donde expresó sus condolencias y prometió ayuda a los productores de cítricos afectados por el paso de huracanes, lo que es visto como una parte crucial para sus aspiraciones políticas. "Estas han sido semanas de prueba para los estadounidenses que viven en el sureste del país, particularmente en este estado. Nuestra Nación reza por las víctimas de estas tormentas", dijo Bush tras observar los daños en una granja de cítricos devastada en el centro de la Florida.
El presidente presionó al Congreso para que apruebe rápidamente su más reciente petición de fondos de emergencia.
El lunes, el presidente solicitó más de 7 mil 100 millones de dólares para ayudar a Florida y otras entidades del sureste a recuperarse del paso de los huracanes.
Fue su tercera petición de ayuda suplementaria para víctimas de las tormentas, que en total suman más de 12 mil millones de dólares, si se aprueban por los legisladores.
Bush también prometió mantener la vigilancia en el mercado mundial en nombre de los campesinos de la región para garantizar que "ningún país se aproveche de los productores de cítricos durante esta época de desastre".
"El gobierno federal tiene el compromiso de ayudar a la gente a recuperarse", señaló Bush desde un podio que sus asistentes de la Casa Blanca colocaron frente a uno de los árboles derribados.
La gira de Bush, de camino hacia la ciudad de Miami donde sostendrá la noche del jueves un debate con su rival, el demócrata John Kerry, lo llevará por una amplia región en el centro del estado, que es el cuarto más grande en votos electorales, con 27 sufragios.