TEGUCIGALPA, Honduras, sep. 30, 2004.- Las violentas y peligrosas pandillas juveniles o "maras" financian a por lo menos 20 simpatizantes que estudian la carrera de abogado en Honduras para que al graduarse los defiendan en los tribunales, se informó oficialmente el jueves. "Esos universitarios no son pandilleros, son simpatizantes de las maras", dijo en rueda de prensa el vocero policial Florencio Oseguera. "Ellos estudian abogacía en la Universidad Nacional Autónoma".
Dijo que los simpatizantes son generalmente familiares, amigos o mujeres de los pandilleros o "mareros".
"Las maras dan sus recursos a los jóvenes universitarios para que después los defiendan ante la justicia, una vez que concluyan sus estudios de derecho", señaló.
Oseguera indicó que "la situación ocurre en San Pedro Sula y es intensamente investigada por las autoridades, que ya disponemos de mucha información". No dio más detalles sobre el caso para "no entorpecer las investigaciones que realiza la policía".
San Pedro Sula, a unos 180 kilómetros al norte de Tegucigalpa, es considerada la ciudad más violenta del territorio.
En Honduras operan dos grupos violentos y peligrosos de pandilleros: la Mara Salvatrucha o M-13 y la M-18, con más de 100 mil miembros, según las autoridades.
Sólo dos de las 18 provincias del país están libres de “mareros”: Gracias a Dios, al noreste, y Valle, al sur.
Los “mareros” pertenecen a las pandillas debido a la desintegración familiar, pérdida de valores espirituales, crisis económica, desempleo, pobreza y falta de oportunidades para superarse, según el gobierno. Son jóvenes de entre 13 y 30 años.
Son grupos que desprecian las normas sociales, poseen patrones sociales y sexuales desviados y, en su mayoría, son drogadictos.
Los informes policiales establecen que los “mareros” acostumbran participar acciones ilegales como riñas callejeras, escándalos en vía pública, consumo y trafico de drogas, y robos, así como, en enfrentamientos entre maras rivales, asaltos, violaciones sexuales, asesinatos y ritos satánicos.