NUEVA YORK, Estados Unidos, Sep. 30, 2004.- Gobernantes del mundo pusieron fin el jueves a su reunión anual en la Asamblea General de las Naciones Unidas, una sesión dominada por las inminentes elecciones en Irak, las matanzas en la región sudanesa de Darfur y el terrorismo en los países pobres. El secretario general Kofi Annan preparó el escenario para la sesión de dos semanas, en la que participaron un centenar de jefes de estado y gobierno, con un discurso sobre el "estado de derecho".
Advirtió a los gobernantes que las leyes fundamentales de protección de civiles son "ignoradas descaradamente", con violaciones que van desde los asesinatos a sangre fría y el abuso de prisioneros en Irak hasta el secuestro de niños en Rusia y las violaciones en Sudán.
"En demasiados lugares... el odio, la corrupción, la violencia y la marginación se producen sin reparación. Los vulnerables carecen de recursos eficaces y los poderosos manipulan las leyes para conservar el poder y acumular riqueza. A veces, se permite que la lucha contra el terrorismo coarte las libertades cívicas".
Uno de los asuntos tratados fue la necesidad de cerrar la brecha entre naciones ricas y pobres, que muchos países en desarrollo consideran esencial para ganar la guerra contra el terrorismo.
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva organizó una conferencia para estudiar los medios de financiar el alivio de la pobreza.
En su discurso al organismo mundial, advirtió que no habrá fin del terror hasta que se instale un orden económico más justo.
"El odio y la insensatez que se extienden por el mundo se alimentan de la desesperación, la absoluta falta de esperanzas de muchos pueblos", dijo Silva.
"Si queremos eliminar la violencia, debemos apuntar a sus orígenes profundamente arraigados".
El presidente estadounidense George W. Bush defendió su decisión de invadir Irak sin respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, señalando que "ayudó a liberar al pueblo iraquí de un dictador forajido". Pidió a las naciones que sigan apoyando la guerra contra el terrorismo e hizo énfasis en la necesidad de combatir el SIDA, la pobreza y otros males planteados por los gobernantes de los países en desarrollo.
En su debut ante la Asamblea General de la ONU, el primer ministro iraquí Iyad Allawi aseguró que las elecciones se realizarán en enero como está previsto.
Pensando sin duda en la invasión de Irak, varios países se pronunciaron contra el uso unilateral de la fuerza militar, un problema que abordará una comisión de alto nivel formada por Annan para identificar amenazas a la seguridad global y determinar cómo enfrentarlas.
El informe, previsto para diciembre, será la base de las recomendaciones de Annan a los gobernantes del mundo en la próxima reunión de ministros en la Asamblea General, en septiembre del 2005.