WASHINGTON, Estados Unidos, oct. 1, 2004.- El grupo de los 24 países en desarrollo (G-24), expresó preocupaciones acerca de los riesgos que representan para la economía mundial el aumento de los precios del crudo, los desequilibrios comerciales y las tasas de interés. Si bien observó que muchas partes del mundo experimentan un crecimiento económico, el G-24 dijo que algunas regiones quedan a la zaga, como son las regiones africanas al sur del Sahara.
En un comunicado emitido durante las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), el grupo dijo que Estados Unidos ayuda a respaldar la actual recuperación económica, pero necesita ahora reducir su déficit comercial y presupuestario.
"Eso puede ayudar a reducir al mínimo los riesgos de que se produzcan movimientos desordenados en las tasas de cambio y un fuerte incremento de las tasas de interés, que podrían socavar la recuperación mundial", dijo el comunicado.
El G-24 fue establecido en 1971 para coordinar las políticas financieras y de asistencia a los países en desarrollo. El grupo incluye a Brasil, México, India y Egipto, entre otros países, y China asiste a sus reuniones como observador.
El G-24 también observó que "el creciente desequilibrio del comercio exterior de Estados Unidos y la canalización de una parte sustancial de los ahorros mundiales de los países en desarrollo hacia la economía más voluminosa y capitalizada constituye una asignación errónea de recursos y plantea un reto serio, a corto y mediano plazo, para la economía internacional".
El comunicado dijo que la Unión Europea debe continuar su actual política monetaria y profundizar su reforma estructural. Agregó que acogía con beneplácito la recuperación económica de Japón, y dijo que Tokio necesita ajustar "los persistentes desequilibrios en los sectores financiero y empresarial".
El G-24 instó a los países productores a continuar sus esfuerzos para estabilizar el mercado petrolero y dijo que debía haber mayor cooperación entre los países productores y consumidores.
Previamente esta semana, cuando el precio del petróleo llegó a los 50 dólares por barril, el FMI advirtió que los precios del crudo podrían debilitar la expansión de la economía global.