Haga clic aquí para ver la infografía sobre huracanes GONAIVES, Haití, oct. 4, 2004.- La cantidad de muertos y desaparecidos a raíz de las inundaciones provocadas por la tormenta tropical ‘Jeanne’ es superior a 2 mil 700, dijeron este lunes las autoridades, mientras trabajadores de ayuda humanitaria planeaban continuar con la distribución de alimentos a los miles de sobrevivientes hambrientos y desamparados.
Cuando los rescatistas descubrían decenas de nuevos cadáveres en medio de los escombros, la cifra oficial de muertos ascendió este lunes a mil 870.
El portavoz de la agencia de defensa civil Dieufort Deslorges dijo que esa cantidad de cadáveres recuperados incluía a 233 personas que fallecieron por enfermedades y heridas en las inundaciones.
Las autoridades expresaron que 884 pobladores aún permanecen desaparecidos, la mayoría de ellos en la ciudad de Gonaives y en sus alrededores, en el noroeste del país.
A más de dos semanas de las inundaciones, los funcionarios indicaron que la mayor parte de los desaparecidos estarían muertos, en el mar o enterrados bajo los escombros.
Los trabajadores de ayuda humanitaria planeaban distribuir más alimentos este lunes a los miles de sobrevivientes de Doartes, una ciudad de 250 mil habitantes, donde unos 200 mil han quedado desamparados tras el paso de “Jeanne”.
Numerosos operativos de distribución de alimentos se han visto obstaculizados por desesperadas multitudes que reclaman comida y en algunos casos han sido saqueados los camiones que transportan suministros.
Otras 100 mil víctimas quedaron sin hogares en los alrededores de Gonaives, dijeron los funcionarios.
El secretario de Salud de Estados Unidos, Tommy Thompson, pasó por una clínica de los soldados de paz de la ONU durante su visita del domingo a Gonaives y antes de partir le anunció al primer ministro interino Gerard Latortue la donación del equivalente a 235 mil dólares en antibióticos, jeringas, guantes de látex y otros suministros para el hospital.
La semana pasada, el presidente estadounidense George W. Bush le pidió al Congreso 50 millones de dólares para ayudar a los países caribeños afectados por la tormenta, la mitad de ese dinero para Haití.