BAGDAD, Irak, oct. 5, 2004.- Dos funcionarios franceses se reunieron el martes con el líder de un grupo religioso sunita, y dijeron que habían restablecido "una línea de contacto" que podría llevar a la liberación de dos rehenes. El enviado Gilles Gauthier y el embajador de Francia en Irak, Bernard Bajolet, sostuvieron conversaciones con el líder de la Asociación Suprema para la Orientación y la Fatwa -edicto religioso-, que ha reclamado la liberación de los rehenes franceses. Christian Chesnot y Georges Malbrunot, ambos periodistas, desaparecieron el 20 de agosto, durante un viaje a la ciudad meridional de Nayaf.
Las intensas negociaciones de los diplomáticos franceses, y el apoyo manifestado por el mundo árabe y por la propia comunidad musulmana en Francia avivaron la esperanza de que los cautivos sean liberados.
Un grupo denominado Ejército Islámico en Irak se atribuyó la responsabilidad por el secuestro y exigió que Francia revoque una nueva ley que prohíbe a las estudiantes musulmanas el uso de pañoletas en la cabeza dentro de las escuelas públicas. La ley entró en efecto el mes pasado.
"Hemos restablecido la línea de contacto para lograr la liberación de los rehenes mediante paciencia, perseverancia y discreción", dijo Gauthier, tras reunirse con el jeque Madi Al-Sumaidaei, en la mezquita Ibn Taymia de Bagdad.
El primer ministro francés Jean-Pierre Raffarin dijo el martes que el legislador Didier Julia "no tenía mandato oficial" para buscar la liberación de los periodistas.
Julia operó mediante un colaborador, Philippe Brett, en una misión poco clara que trató de liberar a los rehenes.
Durante años, Brett cabildeó en favor de Irak, particularmente cuando el país era objeto de sanciones de la ONU.