WASHINGTON, Estados Unidos, oct. 8, 2004.- La empresa de aviación Boeing perdería el contrato por 23 mil millones de dólares que obtuvo el año pasado para alquilar y vender aviones de reabastecimiento a la Fuerza Aérea, mientras que un plan de cerrar bases militares sería aprobado en un proyecto de ley de defensa de 450 mil millones de dólares que avanza hacia su aprobación en la Cámara de Representantes. La medida permitiría a la Fuerza Aérea comprar 100 Boeing 767 para usar como aviones-cisterna. Pero esa compra sólo se concretaría después de una serie de estudios.
Analistas del sector dijeron el verano pasado que el Pentágono había anulado el contrato de alquiler debido a las quejas crecientes de que era favorable a Boeing en detrimento de otras empresas.
Esos temores se exacerbaron la semana pasada cuando una ex alta funcionaria de compras del Pentágono fue condenada a nueve meses de prisión por discutir la posibilidad de obtener un puesto en Boeing mientras se negociaba el contrato.
La funcionaria, Darleen Druyun, dijo que infló el precio de los cisterna como "obsequio de despedida" Boeing, a la que se incorporaría con un puesto directivo.
El proyecto de ley prevé 447 mil millones de dólares para programas de defensa en el ejercicio fiscal que comenzó el 1 de octubre. La medida iba a votación final en las cámaras.