NUEVA YORK, Estados Unidos, oct. 11, 2004.- Por lo menos 11 presuntos miembros de Al Qaeda, detenidos por Estados Unidos, han "desaparecido", denunció este lunes el grupo de derechos humanos Human Rights Watch, quien agregó que algunos habrían sido torturados. Los prisioneros podrían haber sido trasladados fuera de Estados Unidos sin tener acceso de la Cruz Roja, o podrían haber sido descuidados en su trato, dijo el grupo.
En algunos casos, Estados Unidos ni siquiera ha reconocido que los prisioneros estén en su poder.
El informe señala que entre los prisioneros está el presunto autor intelectual de los ataques del 11 de septiembre, Jalid Shaikh Mohammed, también conocido como Abu Zubaydah, quien se cree era un estrecho colaborador de Osama bin Laden.
HRW señaló que al negarse a revelar la suerte que corren los prisioneros ni a reconocer que han sido detenidos, el gobierno estadounidense está violando la ley internacional, los tratados internacionales y la Convención de Ginebra.
El grupo exhortó al gobierno a que ponga a todos los prisioneros "bajo la protección de la ley".
"Creo Estados Unidos se degrada a sí mismo cuando adopta la filosofía de que en la lucha contra el terrorismo, el fin justifica los medios", dijo Reed Brody, asesor especial de Human Rights Watch.
La Casa Blanca no dio una respuesta de inmediato.
El informe titulado "The United States Disappeared: The CIA's Long-term Ghost Detainees" (Desaparecidos de Estados Unidos: Detenidos Fantasmas a largo plazo de la CIA), señala que muchos prisioneros han brindado información valiosa a las autoridades de Estados Unidos. Pero también cita versiones de que algunos detenidos han mentido al ser sometidos a presiones, a fin de complacer a sus interrogadores.
HRW no tiene confirmación de primera mano sobre esos detenidos. Gran parte del informe procede de versiones noticiosas que tienen origen en fuentes no identificadas del gobierno, quienes reconocen que se somete a torturas y maltratos a los detenidos.
El informe incluye asimismo una breve reseña sobre 11 detenidos, que se cree estarían incomunicados en lugares no revelados.
Proceden de países de todo el mundo árabe, entre ellos, Libia, Yemen, Arabia Saudita, y Kuwait. Las autoridades han confirmado la detención de seis de ellos, dijo el informe.