Haga clic aquí para ver el especial: Tercer trimestre 2004 EL CAIRO, Egipto, oct. 12, 2004.- El grupo radical iraquí "Ansar al-Sunna" ha colocado en su página de Internet un video en el que se puede ver la decapitación de un "árabe chiíta", al que acusa de "espiar en favor de Estados Unidos".
Junto a las crueles imágenes, la página web incluye un comunicado en el que identifica al asesinado, al parecer iraquí, como Ala al-Maliki, y lo describe como "un desviado (término utilizado por los musulmanes sunitas para referirse a los chiítas) que perteneció al movimiento de Muqtada al-Sadr".
En la grabación se mostraban varias imágenes, como una supuesto carné de "jeque" y una foto con Al-Maliki presuntamente vestido como los religiosos chiítas, con las que se da a entender que el decapitado era un clérigo de la corriente de Al-Sadr.
Además, se ofrecen datos sobre su supuesta relación con el anterior jefe de las tropas norteamericanas en Irak, general Ricardo Sánchez, y con el ex Administrador Civil estadounidense, Paul Bremer.
Según el video, cuya autenticidad no ha podido ser confirmada, el rehén fue decapitado después de "confesar" que espiaba para las fuerzas norteamericanas.
Al-Maliki "se unió al Ejército de Estados Unidos tras la caída de Bagdad y solía recolectar armas y munición que entregaba a las fuerzas de los cruzados para evitar que pudieran ser compradas en el mercado" negro, denuncia el documento.
El grupo, al que se vincula con la red terrorista internacional "Al Qaeda", acusó, asimismo, al rehén decapitado de haber liderado un célula armada dedicada a "matar sunitas" en el marco de una "conspiración" contra los seguidores de esta rama del Islam.
Los chiítas suponen cerca del 60 por ciento de la población de Irak, y durante años estuvieron sometidos al dominio de la minoría sunita, en la que fundamentó su dominio el derrocado presidente Saddam Hussein.