ARIZONA, Estados Unidos, oct. 12, 2004.- Asesores republicanos rechazaron que el presidente George W. Bush usara apuntador electrónico para escuchar las respuestas o chaleco antibalas en su segundo debate en San Louis, Missouri, y anticiparon que en el tercero y último debate, en la Universidad Estatal de Arizona, en Tempe, con mayor conocimiento, ropa impecable y tomas cerradas, evitarán nuevas especulaciones. “El presidente viene con viento en popa y le está yendo muy bien. Yo confío en que ganará, pero él trabajará hasta la última oportunidad de convencer a alguien de que vote por él”, señaló Andrew Card, asesor Presidencial.
El apoyo al presidente George Bush bajó del 60% en enero a 44%, contra 47% de Kerry, según las más recientes encuestas. Entre electores registrados 49% prefiere a John Kerry contra 48% que votará por Bush. Y en 17 estados cambiantes o "swing states", 48% votará también por el demócrata dentro de sólo tres semanas.
El presidente George Bush llega a este tercer debate con dos derrotas anteriores, el creciente costo de los combustibles y la cada vez más crítica situación en Irak, situación completamente diferente a la de su contrincante John Kerry.
“Al fin llegamos a la verdad, hombre a hombre, verdad contra mentiras”, comentó Henry Cisneros, ex secretario de Vivienda de Estados Unidos.
Esta campaña ha polarizado el voto en Estados Unidos, y Arizona es uno de los ejemplos de cómo republicanos votarán por Kerry y quizás demócratas por Bush. El presidente llegó al mediodía de este martes a Tempe, Arizona, para participar en un banquete para recaudar fondos de campaña, donde el cubierto costo dos mil dólares.
Mientras John Kerry se recluyó en Nuevo México, para prepararse para el debate, a realizarse en este auditorio de la Universidad Estatal de Arizona, construido por el arquitecto norteamericano Frank Lloyd Wright inspirado en el proyecto que presentó en 1957 al Rey Faisal III de Irak, para construir un auditorio de ópera en Bagdad.
UNIVERSIDAD ESTATAL DE ARIZONA BLINDADA PARA EL DEBATE
Agentes del Servicio Secreto y de más de diez agencias locales y federales han elaborado un plan de seguridad que prácticamente ha blindado a la Universidad de Arizona en Tempe para el debate presidencial de mañana, miércoles.
El recinto universitario, en un suburbio de Fénix, la capital de Arizona, recibirá mañana al residente de Estados Unidos, George W. Bush y a su rival demócrata, John Kerry, para su tercer y último debate de cara a las elecciones del próximo 2 de noviembre.
Las autoridades no han querido ofrecer detalles sobre el costo y alcance del plan que han elaborado para impedir cualquier tipo de interrupción o alteración del encuentro.
Sin embargo, las estaciones de radio locales advierten sobre cierre de calles y congestión del tráfico en toda la zona.
Equipos especializados en la detección de explosivos harán revisión del Auditorio Gammage, donde se realizará el debate a partir de las 18.00 hora local (01:00 GMT), mientras que sitios aledaños estarán fuertemente vigilados.
Si larga es la lista de posibles problemas, también lo es la lista de precauciones que han tomado el Servicio Secreto y las agencias del orden con la cooperación de las autoridades universitarias.
Se calcula que alrededor de 600 agentes de distintas entidades policiales serán desplazados en toda la zona, al igual que decenas de agentes armados que integran los llamados "equipos de respuesta", policías antimotines y hasta francotiradores.
La presencia policial será aún más fuerte de lo normal en toda la zona céntrica de Tempe, ahora acordonada, aunque las autoridades no esperan que esto afecte a los negocios locales.
El cierre de calles estará en vigor entre este martes y el miércoles, indicaron las autoridades.
La Guardia Nacional de Arizona aportará un equipo especializado en la detección de armas de destrucción masiva, mientras que perros entrenados para ese mismo objetivo también serán enviados a la zona.
La policía local de Tempe ha ordenado el despliegue de toda su fuerza, unos 350 agentes, mientras que unidades de la policía montada del condado de Maricopa y de las ciudades de Fénix y Gilbert harán frente a los miles de manifestantes que se esperan en la zona.