Haga clic aquí para ver el especial: Tercer trimestre 2004 BAGDAD, Irak, oct. 13, 2004.- Cuatro soldados estadounidenses murieron esta madrugada en dos incidentes separados en Bagdad, mientras en Faluja continúan los bombardeos y los enfrentamientos armados.
Un comunicado del mando militar norteamericano explicó este miércoles que tres soldados murieron a estallar al paso de su convoy un artefacto que estaba oculto en el arcén de una carretera de la capital iraquí.
Otro soldado estadounidense murió esta madrugada al oeste de Bagdad en la explosión de una bomba, sin que hasta el momento se conozcan más detalles.
Los ataques con artefactos escondidos, que se accionan a distancia, son uno de los métodos más utilizados por los grupos insurgentes iraquíes contra las fuerzas de ocupación, especialmente en la zona de Bagdad.
Mientras tanto, en la ciudad de Faluja, en el oeste de Irak y bastión de los rebeldes sunitas, soldados estadounidenses apoyados por aviones de combate lanzaron anoche varias incursiones en busca de insurgentes.
La nueva operación de los militares norteamericanos, que provocó violentos enfrentamientos con rebeldes sunitas, se centró en los barrios ubicados al este de la ciudad, en especial en Al Askari.
A pesar de que testigos en Faluja aseguraron que varias personas murieron en los combates, el doctor Hatim Abdelhamid, del hospital general de la ciudad, confirmó que durante la pasada noche no se recibió ningún cadáver.
La noche anterior, aviones de guerra estadounidenses bombardearon un domicilio privado de Al Askari, donde supuestamente se escondían insurgentes, y el popular restaurante "Haji Husein", en el centro de Ramadi, donde murieron cuatro personas.
Según un comunicado estadounidense, el restaurante "había estado bajo control de la organización terrorista "Tawhid wa Yihad" (Monoteísmo y Guerra Santa) durante más de un año", y añadió que tras el ataque se oyeron explosiones "que indican una gran probabilidad de que hubiera escondrijos de armas y explosivos".
OPERACIONES CONTRA SUNITAS
Washington afirma que en esta conflictiva ciudad, ubicada en el denominado "triángulo sunita", se oculta el proscrito jordano y líder de "Tawhid wa Yihad" Abu Musab Al Zarqaui, a quien considera la máxima amenaza terrorista de Irak.
Ahora, y tras el acuerdo con el "Ejército del Mahdi", que dirige el clérigo radical Muqtada Al Sadr, en el barrio bagdadí de Ciudad Al Sadr, donde milicianos chiítas han comenzado a entregar sus armas, las operaciones estadounidenses se centran en la comunidad sunita, minoritaria en el país.
Tropas de Estados Unidos, apoyadas por policías iraquíes y miembros de la Guardia Nacional, han irrumpido en las últimas 48 horas en 19 mezquitas sunitas del centro, oeste y sur del país, según denunció hoy el Consejo de Ulemas Sunitas (CUS) de Irak.
El jeque Abdelsatar Abdeljabar, destacado miembro del CUS, subrayó que estas redadas buscan "sembrar la discordia entre los sunitas y los chiítas".
A las siete mezquitas registradas el pasado martes en Ramadi, capital de la conflictiva provincia de Al Anbar, en el oeste de Irak, se sumaron hoy cuatro en Bagdad y ocho en Latifiya, a 450 kilómetros al sur de la capital.
Según Abdeljabar, las redadas resultaron infructuosas porque no encontraron ningún arsenal, pero reconoció que fueron confiscadas varias armas ligeras, ya que cada mezquita cuenta con guardianes, que poseen una o dos armas cortas para proteger a los fieles.
El jeque sunita hizo un llamado "a todas las personalidades, incluido el Papa (Juan Pablo II)", para que condenen los asaltos a las mezquitas, que deben ser consideradas, al igual que las iglesias, casas de Dios.