Haga clic aquí para ver el especial: Tercer trimestre 2004 PUERTO PRÍNCIPE, Haití, oct. 15, 2004.- Jóvenes pandilleros provocaron disturbios en un vecindario a unas cuadras del Palacio Nacional, incendiando automóviles y disparando al aire en lo que podría ser otro día terriblemente violento en la capital haitiana.
Se espera que los partidarios del presidente derrocado Jean Bertrand Aristide exijan su regreso al país caribeño al celebrar este viernes el décimo aniversario de la vuelta del mandatario de su primer exilio, respaldado por 20 milsoldados estadounidenses que acabaron con tres años de régimen militar.
En esta ocasión, la seguridad en Haití está siendo apoyada por fuerzas de paz de las Naciones Unidas, las cuales sustituyeron a los infantes de marina estadounidenses que llegaron el 29 de febrero, el día que Aristide huyó de una rebelión encabezada por antiguos soldados del ejército que lo derrocó en 1991 y que él disolvió en 1995.
Estados Unidos exhortó a que todo el personal no esencial de su embajada en Puerto Príncipe y sus familiares abandonen el país. La misión diplomática fue cerrada el viernes. El Departamento de Estado también refrendó el jueves su advertencia para que los estadounidenses eviten viajar a Haití, señalando que desplazarse dentro de la capital y fuera de ella puede ser peligroso porque la policía no es efectiva y las fuerzas de paz no están distribuidas en todas partes.
Advirtió sobre "la posibilidad de saqueos; la presencia de bloqueos intermitentes en los caminos por pandillas armadas o por la policía; y la posibilidad de delitos violentos, incluyendo secuestros, robo de automóviles y asaltos".
Con menos de la mitad de los 8 mil soldados prometidos, las fuerzas de paz encabezadas por Brasil no alcanzan a vigilar toda esta nación de ocho millones de personas, y grupos de antiguos soldados continúan dominando gran parte de las zonas rurales.
El canciller brasileño Celso Amorim dijo que la fuerza necesita refuerzos urgentemente. "Tenemos 3 mil 200 (soldados), y nos faltan muchos", dijo a periodistas este jueves en Brasilia. Se espera que este mes lleguen 200 marineros españoles y China está enviando a 130 policías entrenados para controlar motines.
Antiguos soldados fuertemente armados ubicados en Puerto Príncipe dijeron este jueves que han estado llegando refuerzos de todo el país, para ayudar a acabar con dos semanas de tiroteos y decapitaciones que han dejado al menos 48 muertos.