Haga clic aquí para ver el especial: Tercer trimestre 2004 WASHINGTON, Estados Unidos, oct. 18, 2004.- A dos semanas de las elecciones, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dio este lunes un tono eminentemente político a la habitual recepción en la Casa Blanca a los equipos olímpico y paralímpico de su país que compitieron en Atenas.
No sólo fue por el momento, tan cerca de los comicios del 2 de noviembre, sino porque Bush recordó en su intervención cómo en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Atenas "nuestros equipos desfilaron junto con hombres y mujeres de Afganistán e Irak, países que hasta hace cuatro años sólo conocían tiranía y represión".
Además, Bush dio un tono patriota a sus palabras al recordar -entre las ruidosas ovaciones de los deportistas olímpicos- que, en Atenas 2004, Estados Unidos "ganó más de cien medallas, más que cualquier otro país del mundo".
"Ustedes mostraron los mejores valores de Estados Unidos", añadió el presidente, quien mencionó expresamente a algunos de los deportistas estadounidenses más destacados de los Juegos, como el nadador Michael Phelps o los gimnastas Paul Hamm y Carly Patterson. Bush dijo que los deportistas olímpicos y paralímpicos han sido unos "estupendos embajadores de nuestro país ante el mundo".
La ceremonia de recepción y felicitación a los deportistas se celebró en el Jardín Sur de la Casa Blanca, más de un mes y medio después de la clausura de los Juegos Olímpicos de Atenas, el 29 de agosto pasado, mientras que los Paralímpicos concluyeron el 28 de septiembre.