WASHINGTON, Estados Unidos, oct. 21, 2004.- John Altenburg, el encargado de los tribunales militares especiales convocados para juzgar a prisioneros de la base de Guantánamo en Cuba, cesó a la mitad de sus jueces tras poner en duda su imparcialidad, según se hizo público. Los abogados defensores de dos de los detenidos, el australiano David Hicks y el yemení Salim Ahmed Hamdan, pidieron que se reemplazase a cuatro de los cinco miembros del tribunal, incluido su presidente, el coronel Peter Brownback, así como al juez alterno.
La fiscalía en principio se opuso a la solicitud, pero luego retiró sus objeciones al cese de tres de ellos, que al final Altenburg ordenó que se retiren.
Este funcionario tomó su decisión el pasado martes, pero hasta este jueves no se hizo pública.
En un comunicado, el Pentágono aclaró que el proceso contra Hicks y Hamdan continuará como estaba previsto con los tres jueces que quedan.
Altenburg señaló que para estos dos casos no nombrará otros jueces nuevos para reemplazar a los tres eliminados, cuyas identidades no fueron divulgadas.
El Departamento de Defensa dijo que Altenburg seleccionará a más jueces en los juicios contra el sudanés Ibrahim Ahmed Mahmoud al-Qosi y el yemení Ali Hamza Sulayman al Bahlul.
Una de las peticiones de los abogados defensores, que fueron designados por el Pentágono, ha sido la sustitución de Brownback del tribunal porque su amistad con Altenburg podría poner en peligro su imparcialidad o al menos crear la apariencia de un conflicto de intereses.
Ambos estuvieron destinados al mismo tiempo en la base de Fort Bragg, Carolina del Norte. La esposa de Brownback trabajó en la oficina de Altenburg y él mismo asistió a la boda del hijo de Altenburg.
Incluso el fiscal general, el coronel del Ejército Robert Swann, pidió el mes pasado a Brownback que evaluase si era la persona adecuada para el cargo y si debería dimitir.
No obstante, Altenburg concluyó que los "contactos sociales" entre los dos y las "relaciones sociales tradicionales entre militares" no son razón suficiente para dudar de la imparcialidad de Brownback.
Altenburg sí que dio la razón a la defensa en los casos de dos militares que estuvieron destinados en Afganistán, quienes son identificados en el documento como "teniente coronel T" y "coronel B".
El propio Brownback apoyó la destitución del primero. "Sus actividades en la misma área de operaciones en la que el señor Hamdan fue capturado hacen su participación problemática ... y posiblemente influyan en su imparcialidad", afirmó, según se recoge en la decisión de Altenburg.
El "coronel B" fue eliminado del tribunal por su participación en el transporte de detenidos en Afganistán.
Altenburg concluyó que ambos militares tienen conocimiento "detallado" de las operaciones en ese país, lo que les podría dar una influencia "inadecuada" durante el interrogatorio de los acusados y las deliberaciones de los jueces.
Además, el "teniente coronel C" fue ordenado salir del tribunal después de que reconociese su deseo de lograr la justicia para las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y su temor de que su familia sea atacada por su participación en los juicios.
Altenburg determinó que "existen dudas acerca de si será capaz de dejar de lado sus emociones y juzgar las pruebas en estos casos de manera justa e imparcial.