Haga clic aquí para ver el micrositio de Elecciones en EU RAMALA, Cisjordania, oct. 30, 2004.- El Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación Palestina (OLP) anunció hoy, sábado, que el Gobierno de Ahmed Qorei, la ANP, y los organismos nacionales siguen recibiendo órdenes de su presidente, Yasser Arafat, enfermo en París.
El secretario del Comité, Majmud Abas (Abu Mazen), resumió de esa manera, en un comunicado, la reunión de consulta celebrada en la Mukata para estudiar las circunstancias creadas el viernes tras la evacuación urgente de Arafat a Francia para ser sometido a exámenes médicos.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) y las demás instituciones "seguirán trabajando como siempre y sin interferencias", destacó.
El ministro Saeb Erekat, a cargo de las negociaciones con Israel, aseguró por su parte que pese a la ausencia del presidente palestino, "no hay un vacío político".
El anunció de Abu Mazen a los periodistas, acompañado de un llamado al pueblo palestino para que se "mantenga unido y fiel" detrás del histórico líder, indica la voluntad de la clase política de aplazar por ahora toda lucha por el poder mientras Arafat siga con vida y no se determinen la causa y la gravedad de su enfermedad.
El debate sobre cómo proceder durante la ausencia del líder de la OLP y de la ANP seguirá mañana domingo en una reunión de emergencia de la Cámara Legislativa y el lunes en el Gabinete Nacional.
LOGRAR UN CONSENSO
La tendencia, según fuentes palestinas, es lograr en primer lugar el consenso en torno de la consigna anunciada por Abu Mazen de acuerdo con el primer ministro Abu Alá, en esencia, que "todo sigue igual" y simultáneamente constituir una suerte de "comité conjunto" -según el ex ministro Yaser Abed Rabó- para regir el destino de la población en Cisjordania y la franja de Gaza.
La creación de ese comité o junta provisional de gobierno, supeditada a la ley básica aprobada por la Cámara Legislativa, y a las órdenes de Arafat, surgiría una vez que finalicen las consultas, que también celebrarán el Comité Central del movimiento Al Fatah y la Comisión Nacional de Seguridad.
De momento, los grandes ausentes en las consultas son los representantes de las facciones de los integristas islámicos, Hamas y la Yihad, no afiliadas a la OLP y de gran predicamento en la calle palestina, en algunas zonas no menos que sus rivales de Al Fatah.
Asimismo, se mantenían en silencio las facciones armadas de la resistencia contra la ocupación israelí en Cisjordania y Gaza, que pueden "despertar" -según analistas palestinos- si desapareciera Arafat de la escena y si se desencadenase una lucha por el poder.
Abu Mazen, que hoy sustituyó por primera vez al "rais" como presidente del Ejecutivo de la OLP, y el primer ministro Qorei, han criticado duramente en el pasado las operaciones de esas facciones, a las que acusan de atentar contra los intereses de su pueblo, sujeto a enérgicas represalias del Ejército israelí.
A diferencia de Arafat, Abu Mazen y Abu Alá, que se perfilaban como cabezas del liderazgo si Arafat no volviera a Ramala, serían los interlocutores para Israel si se reanudara el proceso de paz.
Legisladores israelíes de la oposición instaban por ello al primer ministro, Ariel Sharon, a reanudar las negociaciones con los palestinos, según el plan de paz del Cuarteto de Madrid, la "Hoja de ruta", aprobado pero incumplido hasta la fecha por las dos partes.
En medios del Gobierno israelí existe la impresión de que la lucha por el poder puede desencadenarse si desaparece Arafat de la escena y desembocar en un caos con la participación de las milicias debido a los intereses políticos, y también a los económicos, que separan a los distintos sectores y clanes familiares.
El hospital donde está siendo sometido a exploración el dirigente palestino no ha facilitado hasta el momento ningún parte médico sobre el estado de Arafat, pero portavoces de la OLP y de la ANP aseguran que no padece leucemia.