Haga clic aquí para ver el micrositio de Elecciones en EU WASHINGTON, Estados Unidos, nov. 2, 2004.- El presidente George W. Bush sonreía de oreja a oreja, pero sin jactancia, al finalizar la campaña, una maratón que para los republicanos parecía cosa segura luego de los ataques del 11 de septiembre, pero que ahora parece que va a tener un final para la fotografía.
Bush votó en su pequeño poblado texano de Crawford, hizo una breve escala en Ohio para alentar a los votantes y regresó a la Casa Blanca, donde fue recibido por centenares de miembros de su personal que ondeaban banderitas.
El martes por la noche, junto a familiares y colaboradores cercanos en la Casa Blanca, el cuadragésimo tercer presidente monitoreaba el veredicto de los votantes sobre si ocupará el cargo para un segundo período, un objetivo que escapó a su padre, el primer presidente Bush.
"Hicimos la mejor campaña que pudimos", dijo Bush en la sede central de su campaña, en Columbus, Ohio.
No estaba exagerando. Ohio, por ejemplo, uno de varios estados muy disputados, recibió 33 visitas presidenciales durante su período.
En la última escala previa a la elección el martes, Bush empleó personalmente el teléfono para persuadir a los electores que acudieran a las urnas.
"Le juro que soy yo", dijo Bush a un partidario escéptico que recibió la llamada. "Una a cero", dijo a la prensa tras terminar la conversación.
Su voz sonaba un poco ronca luego de semanas de intensas campañas, coronadas por siete discursos el pasado lunes.
Una de las primeras decisiones de la campaña fue librarla básicamente alrededor de la noción de que no sería prudente para el país cambiar de presidente en tiempo de incertidumbre luego de los ataques terroristas.
Antes de que la campaña de Bush presentase formalmente los documentos de reelección a la Comisión Federal Electoral en mayo, ya tenía en televisión anuncios en los que acusaba a su rival demócrata John Kerry de débil en materia de defensa.
Pero las malas noticias no le perdieron pisada, con informes de bajas crecientes en Irak, cuestionamientos sobre sus razones para la guerra, el alza de los precios de la gasolina y falta de aumento de los puestos de trabajo.