Haga clic aquí para ver el micrositio de Elecciones en EU WASHINGTON, Estados Unidos, nov. 3, 2004.- El candidato demócrata John Kerry llamó este miércoles al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para reconocer su victoria en las elecciones de ayer martes, informaron fuentes de la Casa Blanca.
"Felicitaciones, señor Presidente", dijo Kerry a Bush, según informaron las fuentes, que agregaron que la llamada telefónica duró menos de cinco minutos.
Por su parte, según las fuentes, Bush calificó a Kerry como un contrincante "fuerte y honorable".
Kerry dijo a Bush que el país estaba demasiado dividido, según la fuente, y Bush se manifestó de acuerdo. "Realmente tenemos que hacer algo acerca de eso", dijo Kerry según el funcionario demócrata.
La llamada de Kerry se produjo poco después de las 11.00 horas locales (16.00 GMT), unas horas después de haber asegurado que la batalla por los votos del estado de Ohio, clave para asignar la Presidencia a uno de los dos candidatos, iba a ser larga.
Con el 99 por ciento de los precintos escrutados, Bush aventaja a Kerry por casi cuatro millones de votos populares.
Se espera que a las 13.00 horas locales (18.00 GMT), Kerry pronuncie su discurso de admisión de derrota en Boston.
La llamada del senador siguió a las declaraciones del secretario de la presidencia, Andy Card, de que Bush había ganado las elecciones. Asistentes de la Casa Blanca dijeron que el presidente estaba dando a Kerry tiempo suficiente para considerar su próximo paso.
Un funcionario demócrata familiarizado con las conversaciones de Boston dijo que el compañero de fórmula de Kerry, el senador por Carolina de Norte John Edwards propuso que Kerry no cediese por el momento las elecciones.
El funcionario dijo que Edwards, que es abogado, deseaba asegurarse de que todas las opciones fuesen exploradas y que los demócratas las pusiesen en práctica con el mismo impulso con que lo harían los republicanos si la situación fuese a la inversa.
Asesores dijeron que la campaña deseaba dar un último vistazo a los votos no computados todavía que podrían cerrar la brecha de 136 mil sufragios que daban la ventaja a Bush en Ohio.