Haga clic aquí para ver el micrositio de Elecciones en EU RÍO DE JANEIRO, Brasil, nov. 4, 2004.- Los presidentes y delegados oficiales de las 19 naciones que integran el Grupo de Río (G-Río) iniciaron este jueves aquí la XVIII Cumbre de ese mecanismo con un llamado a combatir la pobreza que amenaza a los sistemas democráticos.
En la sesión inaugural de la cita, que durará dos días, el presidente peruano Alejandro Toledo advirtió que la extendida pobreza y el hambre en la región han llevado a las sociedades del área a ser escépticas de los beneficios de la democracia.
El jefe de Estado peruano indicó que esa situación constituye un desafío para los gobiernos latinoamericanos pues presiona a las instituciones y debilita la fortaleza institucionalidad de los países.
Ante sus homólogos de Latinoamérica, reunidos en el Hotel Sofitel de este balneario brasileño, Toledo aseveró que "es imposible hablar de democracia cuando hay pobreza" a estos niveles en nuestros países.
"La pobreza es uno de esos temas (para atacar), tenemos que enfrentarla con coraje, con políticas concretas, que vayan más allá y no sólo esperar a que el chorreo que viene del crecimiento económico tenga un impacto positivo en los ciudadanos", dijo.
COMBATIR DESIGUALDADES
El mandatario peruano llamó además a la comunidad internacional, en especial a los países ricos, a contribuir a combatir las desigualdades sociales en la región con mayores montos de financiamiento para el desarrollo.
En su alocución, el integrante de la Troika del G-Río se refirió a la dramática situación que vive Haití, donde la crisis política derivada de la salida del presidente Jean Bertrand Aristide en febrero pasado ocasionó una catástrofe humanitaria.
Toledo consideró que los países integrantes del G-Río deben colaborar de manera decidida a la solución de la crisis haitiana, que fue agravada por el paso de dos huracanes entre septiembre y octubre pasados, los cuales dejaron un saldo de miles de víctimas.
"Los países del Grupo de Río debemos contribuir a que el ciclo perverso se detenga, es nuestra responsabilidad tender la mano solidaria de un hermano de la región, Haití", aseveró el jefe de Estado peruano.
Insistió en que el proceso de estabilización de esa nación caribeña, la más pobre del continente, "requiere de una política regional de largo alcance que siente las bases institucionales para su estabilización".
Los mandatarios participan en el cónclave presidencial tienen previsto analizar un mecanismo de financiamiento para el Grupo de Río, considerado como el mayor foro de concertación política de Latinoamérica.
La agenda del cónclave incluye la evaluación del impacto de la globalización en las naciones de la zona, la crisis política en Haití y la guerra interna en Colombia, entre otros temas.
Los gobernantes que participan en la Cumbre en Río de Janeiro son Néstor Kirchner (Argentina), Carlos Mesa (Bolivia), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Álvaro Uribe Vélez (Colombia), Abel Pacheco (Costa Rica), Martín Torrijos (Panamá) y Oscar Berger (Guatemala).
También Ricardo Lagos (Chile), Bharrat Jagdeo (Guayana), Vicente Fox (México), Alejandro Toledo (Perú), Leonel Fernández (República Dominicana), Nicanor Duarte (Paraguay), Jorge Batlle (Uruguay) y , Hugo Chávez (Venezuela).