Haga clic aquí para ver el micrositio de Elecciones en EU MADRID, España, nov. 4, 2004.- El ex presidente del Gobierno español José María Aznar cree que la victoria de George W. Bush en las elecciones presidenciales de Estados Unidos "abre un tiempo de esperanza" para la comunidad internacional, en el que sus líderes pueden unirse en "la defensa de nuestras democracias y nuestro modo de vida".
En un artículo publicado hoy en el "Wall Street Journal", Aznar advirtió que "los gestos de antiamericanismo primario y la hostilidad sin motivo pondrán más difíciles las cosas a aquellos dirigentes que se han dejado llevar por esa corriente", aunque insistió en que el mundo tiene ahora "una oportunidad clara" para defender "la libertad por encima de todo".
"Algunos pensaban que la mayoría iba a pronunciarse ahora en contra de la decisión de ir a Afganistán y a Irak para impedir que la amenaza siguiera creciendo. La tentación de la comodidad es poderosa. Nuestras democracias están poco preparadas para la realidad por la que están amenazadas, y para enfrentarse con un enemigo tan difuso como osado y letal", sostiene Aznar.
El ex presidente del Gobierno español destacó que "han fallado" los que auguraban la derrota de Bush, quien "decidió responder" al ataque del terrorismo oponiendo "firmeza y convicciones a la brutalidad", mediante "una vuelta a los principios básicos" sobre los que se sustenta la civilización "que compartimos a ambos lados del Atlántico".
En su artículo, titulado "El triunfo de la esperanza", Aznar afirmó que Bush se ha enfrentado "no sólo a los enemigos de las democracias", sino también a un frente de rechazo constituido por grupos dispares, "una verdadera coalición negativa, unida sólo por el deseo de verle derrotado".
Argumentó que tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Bush "no se dejó llevar por una lógica rabia pasional" y que la intervención en Irak y en Afganistán no fue "un acto de venganza", sino "un objetivo estratégico en la lucha contra el terror".
Aznar, que gobernó España hasta el pasado mes de marzo al frente del conservador Partido Popular (PP), fue uno de los principales aliados internacionales de Bush en su decisión de intervenir en Irak.
El ex presidente del Gobierno español decidió además el envío de tropas españolas a territorio iraquí para participar en labores humanitarias dentro de la coalición internacional que lidera Estados Unidos en ese país.