BAGDAD, Irak, nov. 9, 2004.- Las tropas estadounidenses están encontrando una fiera resistencia en los barrios del norte de Faluja, mientras que dos ciudades sunitas, Baquba y Kirkuk, han sido golpeadas por varios atentados contra comisarías y cuarteles. En Faluja, los marines, en un número superior a 10 mil, junto a los que combaten también 2 mil soldados del nuevo ejército iraquí, han logrado penetrar un kilómetro desde el norte de la ciudad y se acercan al centro, pero están encontrando una fiera resistencia, según dijeron testigos dentro de la ciudad.
El periodista Omar Saíd señaló que la lucha es encarnizada en el barrio de Al Yulán y las inmediaciones de la estación de ferrocarril, un punto que ayer por la noche había sido capturado por las tropas estadounidenses.
Las batallas "cuerpo a cuerpo" también se reproducen en los barrios de Al Dubat y Al Askari, aseguró.
Según fuentes médicas y testigos en Faluja contactados por teléfono desde Bagdad, la "Clínica Popular", el único hospital que funciona en la ciudad, ha sido completamente destruido por los bombardeos estadounidenses, y se cree que hay numerosos muertos y heridos que no han podido ser atendidos.
Sin embargo, hasta el momento no se ha ofrecido cifra oficial alguna de víctimas por el mando militar estadounidense, que como el gobierno iraquí considera que Faluja se ha convertido en un nido de terroristas, entre los que destaca el prófugo jordano Abu Musab al Zarqawi.
La cadena de televisión Al Arabiya mostró varios tanques estadounidenses que parecen haber sido alcanzados por fuego enemigo y han sido abandonados en algún lugar de Faluja.
Asimismo, mostró imágenes de varios aviones de combate surcando el cielo de la ciudad, en apoyo a las tropas que participan en esta operación bautizada como "Furia Fantasma".
CONDENA GENERALIZADA
La ofensiva contra Faluja ha despertado furiosas reacciones de organizaciones religiosas, pero también de partidos políticos hasta ahora asociados al gobierno interino.
El Partido Islámico iraquí (único de confesión sunita en el gobierno) ha suspendido su participación en el Gabinete y ha amenazado con retirar definitivamente a su único ministro si no cesa la ofensiva contra Faluja, según dijo Ziad Alaani, portavoz del partido.
La Organización de Ulemas, la más influyente entre los sunitas de Irak, consideró ayer "ilícito" colaborar con las tropas estadounidenses en el ataque a Faluja, y lo mismo hizo el clérigo radical chiíta Múqtada al Sadr.
Mientras los combates se registraban en Faluja, hombres armados atacaron casi simultáneamente las comisarías de Mafraq, Wahdat y Tahrir de Baquba (65 kilómetros al norte de Bagdad) con metralletas y lanzagranadas.
Previamente, los atacantes habían distribuido pasquines en la ciudad en los que advertían a los habitantes de que debían quedarse en sus casas.
Los combates han dejado a 25 personas muertas, según fuentes médicas, pero el comandante Walid Azaui, entrevistado por la cadena Al Arabiya, tras confirmar los tres ataques, aseguró que no han dejado ningún muerto, pero sí 22 heridos.
ATENTADO
También hoy, al menos tres personas murieron por la explosión de un coche bomba contra un cuartel de la Guardia Nacional iraquí en la ciudad de Kirkuk, 250 kilómetros al norte de Bagdad.
Según informaron fuentes policiales, el atentado puede haber sido cometido por un terrorista suicida.
Las víctimas son trabajadores del cuartel que acababan de llegar a la base, situada a unos 15 kilómetros al norte de Kirkuk.
Kirkuk es capital de una de las regiones más ricas en petróleo de Irak, y es objeto de agrias disputas entre árabes, kurdos y turcomanos.
En la ciudad se han producido numerosos atentados, en particular contra los oleoductos que transportan petróleo desde sus yacimientos hasta las costas de Turquía.