NUEVA YORK, Estados Unidos, nov. 9, 2004.- El embajador de Costa de Marfil ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Djesan Philippe Djangone Bi, denunció este martes, el "uso excesivo de la fuerza" que han ejercido en los últimos días las tropas francesas, y que ha supuesto una "humillación" para su país. El embajador convocó a los medios internacionales, en la ONU, para dar su versión de la crisis que estalló en su país el pasado fin de semana, cuando nueve soldados franceses murieron a causa de un ataque de las fuerzas marfileñas.
El embajador recordó que para su Gobierno, Francia es un "país amigo", y pidió la constitución de un grupo independiente que investigue los hechos que desataron la crisis, y que permita la depuración de responsabilidades.
La crisis estalló el pasado sábado, cuando dos cazas "Sujoi" recientemente adquiridos por el gobierno del presidente Laurent Gbago lanzaron sendas bombas sobre una base militar francesa en la ciudad rebelde de Bouaké.
Este hecho causó la muerte de nueve de sus soldados, un trabajador humanitario estadounidense, un senegalés y un maliense y heridas a una treintena.
La respuesta inmediata, ordenada por el presidente francés, Jacques Chirac, fue la destrucción de los medios aéreos marfileños implicados en la "violación del alto el fuego".
"Me parece que el uso de la fuerza ha sido excesivo. Nos están humillando y están creando una gran frustración, al atacar a nuestras fuerzas gubernamentales", dijo el embajador.
"Dicen que vienen a ayudarnos, pero en verdad están favoreciendo a los rebeldes, creando más caos y frustración en el país. Amamos a Francia, es un país amigo, pero no nos gustan sus autoridades, porque están matando el espíritu de independencia de Costa de Marfil", añadió.
A preguntas de los periodistas, el embajador llegó a desvelar su sospechas de que Francia está tratando de "eliminar a un gobierno elegido democráticamente".
"Las acciones de los franceses son totalmente desproporcionadas. Es una acción premeditada para cambiar el régimen de Costa de Marfil. Si quieren ayudar a los rebeldes, que lo digan claramente", indicó.
Tras los ataques del pasado sábado, Francia convocó con carácter urgente el Consejo de Seguridad de la ONU, que adoptó por unanimidad una declaración de condena del ataque contra las tropas francesas.
Además, el Consejo está preparando una resolución que puede incluir un embargo de armas contra el país, entre otras medidas.
Para el embajador marfileño, este proyecto de resolución es "completamente inaceptable", porque iguala a Costa de Marfil con "países donde reina el caos absoluto, como Sudán o Liberia".
"Costa de Marfil es un país que cuenta con un gobierno elegido democráticamente, con unas instituciones que funcionan, y con una economía en marcha, pues es el primer productor de cacao del mundo", aseguró.