BERNA, Suiza, nov. 10, 2004.- La organización Amnistía Internacional (AI) pidió este miércoles a los gobiernos y a los grupos armados que no recluten a niños como soldados, un problema que afecta a más de 300 mil jóvenes en el mundo, especialmente en África y Asia. AI realizó ese llamado al término de una manifestación celebrada en Berna y organizada bajo el lema "Fin al reclutamiento de los niños soldados", en la que participaron varios cientos de escolares de la capital helvética.
La mayoría de los niños soldados tienen entre 15 y 18 años y proceden de los medios sociales más desfavorecidos, dijo en conferencia de prensa Lukas Labhardt, coordinador de la campaña de AI en Suiza.
Precisó que esos jóvenes, muchos de ellos combatiendo en los 30 conflictos armados que hay ahora en el mundo, son utilizados como miembros de las fuerzas regulares de los ejércitos o por grupos armados de oposición, sobre todo en países africanos y asiáticos.
"Algunos son reclutados cuando no tienen más de seis años y sirven de esclavos para las cocinas. Más tarde son los que colocan minas o espían en las líneas del enemigo, y finalmente son enviados al frente", agregó Labhardt.
Explicó que otros niños se alistan de forma voluntaria porque así esperan ayudar a la alimentación de sus familias.
EXPERIENCIAS
Durante el evento dos jóvenes que combatieron en Uganda y Sudán relataron su experiencia, como Emmanuel Jal, de 24 años, que contó que a los siete fue reclutado por representantes del Ejército de Liberación del Sur de Sudán (SPLA) con la promesa a sus padres de que le llevarían a una escuela.
Jal dijo que en vez de ir al colegio, recibió formación militar y que a los 8 años le dieron un fusil "Kalachnikov", y a los 11 combatió contra las fuerzas gubernamentales en Juba. Después desertó y se fue a Kenia, donde con ayuda de amigos ingresó en una escuela de música.
"Recuerdo que algunos niños llevaban granadas colocadas en su cintura y que encima llevaban ropas civiles... Esos niños no volvían nunca", dijo China Keitetsi, de 27 años, que en 1984 fue reclutada por el movimiento de resistencia del Ejército de Resistencia Nacional del actual presidente de Uganda, Yoweri Museveni.
Keitetsi dijo que los oficiales se dirigían "sobre todo a las niñas porque así podían abusar sexualmente de nosotras. Nos robaron la dignidad y nuestra identidad como mujeres".
Labhart agregó que aún cuando esos niños vuelven indemnes de las guerras, "su infancia ha quedado destruida, están traumatizados y no han aprendido a expresarse nada más que por la violencia".
El responsable de Amnistía Internacional señaló que esta organización pide a los Gobiernos la creación de un tratado internacional para reglamentar el comercio de armas entre los estados y el fin inmediato del reclutamiento de niños.
Asimismo indicó que esa propuesta, que ya apoya una docena de Gobiernos, podría ser adoptada en 2006, cuando se celebre una conferencia de la ONU sobre el armamento ligero.
En Suiza, la presidenta del grupo parlamentario para los Derechos Humanos, Vreni Müller-Hemmi, subrayó el compromiso de Berna en la redacción de unos estatutos del Tribunal Penal Internacional, que incluyan que el reclutamiento de niños menores de 15 años sea considerado como un crimen de guerra.