WASHINGTON, Estados Unidos, nov. 10, 2004.- El presidente de Estados Unidos (EU), George W. Bush, y el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, estudian este miércoles, la marcha del programa de la Alianza para la formación de oficiales militares iraquíes. Bush y De Hoop Scheffer se reunieron en la Casa Blanca, en la primera entrevista del presidente con un dirigente internacional tras su victoria en las elecciones de la pasada semana, para repasar el programa de formación de oficiales iraquíes y la cooperación en las elecciones, así como la normalización de Afganistán.
"La OTAN está desarrollando un papel para ayudar a formar a ciudadanos iraquíes para que puedan.... defender su país frente a los que intentan detener la libertad", afirmó Bush, en unas breves declaraciones tras la reunión.
La creación de unas fuerzas iraquíes eficaces es uno de los elementos claves de la normalización iraquí, junto con las elecciones previstas para finales de enero.
Por su parte, el político holandés evitó responder a una pregunta acerca de si discutió con Bush una posible ampliación del programa de adiestramiento de las fuerzas iraquíes.
El Consejo Atlántico, máximo órgano de la OTAN, debatirá plan operativo de esa misión, que de ser aprobado debe estar en pleno funcionamiento en enero próximo, informaron fuentes de la Alianza en Bruselas.
El programa "está avanzando bien", afirmó el responsable de la Alianza Atlántica, quien recordó que ya se están realizando tareas de formación en el interior de Irak.
Los líderes de los 26 países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) acordaron en su cumbre de junio pasado ayudar a preparar a oficiales iraquíes con el fin de permitir a Irak encargarse de su propia seguridad lo antes posible.
En un momento en que EU y Europa buscan cómo cerrar las heridas que cerró la guerra de Irak, De Hoop Scheffer recalcó ante Bush la importancia de la OTAN como órgano de diálogo entre las dos orillas del Atlántico, "que está respondiendo" en Irak y Afganistán.
Bush continuará su programa de contactos internacionales con su entrevista de mañana, jueves, y el viernes, con el primer ministro británico, Tony Blair, su principal aliado en la guerra de Irak.