WASHINGTON, Estados Unidos, nov. 10, 2004.-Alberto Gonzales, propuesto por George W. Bush como nuevo fiscal general de Estados Unidos (EU), agradeció al presidente la "extraordinaria oportunidad" de servir al país que le ofrecerá ese cargo. Gonzales efectuó estas afirmaciones en un breve acto en el Salón Roosevelt de la Casa Blanca, en el que el presidente anunció de manera formal la candidatura del hasta ahora asesor legal de la Casa Blanca para sustituir a John Ashcroft, cuya dimisión se anunció el pasado martes.
En una declaración leída, Gonzales prometió que, de resultar nombrado, trabajará por llevar "la justicia a todos los estadounidenses".
"'Que me den sólo una oportunidad para demostrar lo que valgo' es una plegaria corriente entre nuestra comunidad. Señor presidente, gracias por esta oportunidad", declaró el asesor legal de Bush.
El nombramiento de Gonzales, de 49 años y procedente de una familia de inmigrantes mexicanos, se someterá ahora a una audiencia de confirmación en el Senado, de mayoría republicana.
Si el Senado confirma el nombramiento, Gonzáles se convertirá en el primer hispano que ocupa la jefatura del Departamento de Justicia y en el latino de mayor prominencia dentro del actual Gobierno de EU.
Al proponer a Gonzales, Bush afirmó del asesor legal de la Casa Blanca que "su aguda inteligencia y sus juicios sensatos nos hay ayudado a perfilar nuestras políticas en la guerra contra el terrorismo".
Durante sus diez años de colaboración, Gonzáles, declaró Bush, se ha caracterizado por sus "francas opiniones y su respeto inquebrantable de la ley".
El presidente aludió también a la historia personal del abogado, cuyos padres, inmigrantes que no llegaron a completar la educación primaria, le sacaron adelante, a él y a sus siete hermanos, en una casa de dos habitaciones en Texas.
Hasta ahora se conjeturaba con la posibilidad de que el presidente propusiera a Gonzales para un puesto en el Tribunal Supremo de EU, donde crecen los rumores sobre posibles vacantes después de que su presidente, el juez William Rehnquist, anunciara que padece de cáncer de tiroides.
Gonzales ha sido juez del Tribunal Supremo de Texas y es parte del círculo de confianza de Bush, al que ha estado muy vinculada su carrera.
Cuando el presidente era gobernador de Texas, él fue asesor legal del Estado.
Ocupó también el cargo de secretario texano de estado antes de que Bush le nombrara juez del Tribunal Supremo estatal.
Asimismo, Gonzáles se ha visto implicado en polémicas sobre las implicaciones de la lucha contra el terrorismo en los derechos civiles, aunque su figura suscita mucha menos controversia que la del hasta ahora secretario de Justicia, John Ashcroft.