BAGDAD, Irak, nov. 12, 2004.- Organizaciones internacionales en el exterior y médicos atrapados en Faluja denuncian la "catástrofe humanitaria" que sufre esta asediada ciudad rebelde, que Estados Unidos mantiene sellada y ataca con virulencia desde hace cuatro días. "Centenares de cadáveres están tendidos en las calles y miles de heridos pululan sin encontrar a nadie que pueda curarlos... es una auténtica catástrofe", gritaba hoy el doctor Ali Abbas, refugiado en un lugar no determinado del bastión rebelde.
Con la voz agrietada por la desesperación, el galeno iraquí instó a "toda la comunidad de hombres libres a emprender una acción urgente para salvar la vida de la población civil", que sobrevive sin electricidad, agua, y con escasos víveres y combustible desde que hace dos semanas comenzara el asedio.
"Los soldados exigen a la población que se rinda y entregue las armas, pero nadie puede salir de las casas sin exponerse a ser asesinado", agregó el médico, contactado por la televisión por satélite qatarí "Al-Yazira".
La Infantería norteamericana inició el "asalto final" a Faluja la madrugada del pasado lunes, después de dos semanas de continuos y duros bombardeos de la aviación y la artillería de tierra, que tiene bloqueadas todas las carreteras que llevan a la ciudad.
CONTROLADA GRAN PARTE DE LA CIUDAD POR EU
Según el mando militar, los marines controlan ya más del ochenta por ciento de la localidad, y solo han encontrado una enconada oposición en los barrios de Al-Yolan y Al-Shuhada, donde dicen tener a los rebeldes "arrinconados".
Un portavoz militar en Bagdad indicó que el mando de operaciones espera reducir la resistencia esta tarde y conseguir la toma total de la ciudad entrada la noche.
Una versión menos optimista se desprende del relato de los pocos testigos que se pueden comunicar por teléfono, y que abundan en la denuncia de que cientos de cadáveres, algunos de mujeres y niños, se descomponen entre los cascotes.
Más de la mitad de la población de Faluja huyó durante los días previos al asalto final.
Estados Unidos y el Gobierno interino iraquí admitieron, hace dos días, que entre aquellos que lograron escapar está el extremista jordano Abu Musab al-Zarqawi, considerado la principal amenaza terrorista en Irak y por cuya persecución entraron en la ciudad.
"Catástrofe humanitaria" es también la expresión elegida por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que desde hace días espera a las puertas de la ciudad, con todo preparado, la autorización del Ejército estadounidense para entrar y socorrer a la población.
"Rogamos al Gobierno iraquí y a las fuerzas de ocupación que nos permitan cumplir con nuestro deber humanitario y ayudar a la gente inocente", dijo a los periodistas Firdus al-Ubadi, portavoz del CICR en Bagdad.
El CICR, apoyado por UNICEF, asiste, hasta el momento, a los desplazados de la ciudad, más de 100 mil personas que se amontonan en las aldeas aledañas sin apenas recursos alimentarios y médicos.
"Es un enorme desastre. Hemos pedido que nos dejen entrar, pero no hemos recibido respuesta", dijo la portavoz de la Media Luna Roja, la sección iraquí de esta organización humanitaria internacional.
"La gente ha comenzado a cavar en los jardines para enterrar a los muertos y evitar que se propaguen la fetidez y las enfermedades", aseguró la portavoz.
Uno de los enfermeros que tratan de auxiliar a la población en el exterior asegura que, según los relatos que ha podido recoger, muchas de la heridas que han causado la muerte a civiles se habrían curado de haber sido atendidas a tiempo.
"El problema es que nadie se puede mover. No pueden acercarse a socorrer a un herido porque la ciudad está plagada de francotiradores", agregó el enfermero, que se identificó como Amr Abdel Hamid.
El mando militar estadounidense aseguró hoy que en los cuatro días de combates han caído en el campo de batalla alrededor de 600 insurgentes, y que el número de víctimas civiles "es mínimo". No obstante, la ausencia de fuentes independientes, a excepción de los periodistas empotrados entre la tropa, hacen que sea casi imposible verificar estas informaciones.