WASHINGTON, Estados Unidos, nov. 14, 2004.- El primer ministro británico Anthony Blair sostuvo este domingo que la solución del conflicto entre Israel y los palestinos es el mayor golpe que puede infringir al terrorismo internacional. Blair, quien hizo una visita a Washington para reunirse con el presidente George W. Bush, sostuvo que se trata del desafío político más grande que enfrenta la comunidad internacional, cuya solución es "vitalmente importante" en la guerra contra el terrorismo.
"El golpe individual más grande que podríamos darle a los terroristas, junto con la democracia en Afganistán y en Irak, es arrebatar esta causa sobre la que medran y se alimentan", dijo en entrevista al programa “Meet The Press” de NBC.
Agregó que se debería "concretar una Palestina democrática junto a un Israel seguro y democrático".
El vínculo entre la solución al conflicto israelí-palestino y el terrorismo, no ha sido reconocido como tal por el presidente estadounidense.
Al responder al conductor del programa, Tim Russert, sobre si Bush compartía su punto de vista acerca de la conexión de ambos temas, el primer ministro británico sostuvo que eso lo debe responder el mandatario estadounidense.
El viernes, Blair y Bush anunciaron, en coincidencia con el sepelio del líder palestino, Yasser Arafat, que renovarían sus esfuerzos para una paz en Medio Oriente que incluya un estado Palestino y uno Israelí.
Bush, quien nunca aceptó reunirse con Arafat, declinó poner un plazo específico para lograr esa meta, aunque aclaró que le gustaría hacerlo dentro de los cuatro años de su segundo mandato. Sostuvo que eso dependerá básicamente de una corresponsabilidad de palestinos e israelíes.
Blair, en la entrevista con NBC, estimó por su parte que la declaración de Bush fue reveladora porque muestra una "expresión muy poderosa, de confianza, de su deseo de lograr esto", un Estado Palestino.
"Fue una promesa muy emotiva para hacer progresos en Medio Oriente, pero también una evaluación muy realista del hecho de que no se va a conseguir progreso a menos que podamos construir instituciones democráticas en el lado palestino", señaló.
Blair, el más cercano aliado de Bush en la guerra en Irak, llegó el jueves a está capital y tuvo una cena privada con Bush, en la cual repasaron el estado del conflicto, así como la situación en Afganistán, además de un próximo viaje presidencial a Europa.