SHARM EL SHEIJ, Egipto, nov. 23, 2004.- El Cuarteto de mediadores en el conflicto palestino celebró hoy, martes, en la localidad egipcia de Sharm El Sheij una reunión de carácter informal, la primera desde el fallecimiento del presidente palestino, Yasser Arafat. El alto representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, calificó el encuentro de "muy útil" y explicó que sirvió "para ponernos de acuerdo sobre la evolución que tiene lugar tanto en Palestina como en Israel".
Solana, como representante de la UE, mantuvo un desayuno informal de trabajo con los otros tres miembros del Cuarteto de mediadores: el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, su colega ruso, Sergei Lavrov, y el secretario general de la ONU, Kofi Annan.
"La determinación (del Cuarteto) es apoyar con todos los medios posibles las elecciones que legitimarán la nueva autoridad palestina", previstas para el próximo 9 de enero, reveló el representante europeo.
En este sentido, la UE está decidida a apoyar al máximo el proceso electoral, y los esfuerzos de Abú Mazen, líder del poderoso grupo Al-Fatah, al considerar que es el candidato de la organización más fuerte, subrayó Solana.
De la misma manera, la UE está dispuesta a conceder su mayor crédito al actual ministro palestino de Finanzas, Salam Fayez, para que la actividad de la Autoridad Palestina no se colapse en estos complicados momentos.
"Desde el punto de vista de la contribución económica vamos a seguir ayudando al ministro de Finanzas, que es un hombre al que conocemos bien para que pueda seguir funcionando la Autoridad Palestina durante este tiempo electoral tan delicado", dijo Solana a los periodistas.
RESPALDO NORTEAMERICANO
Una posición similar expresó horas después el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, quien subrayó que el encuentro permitió discutir "medidas prácticas que se pueden aplicar para apoyar las elecciones palestinas".
El jefe de la diplomacia norteamericana subrayó, asimismo, que "la anunciada retirada israelí de Gaza y partes de Cisjordania contribuye a hacer progresar la 'Hoja de Ruta'", el plan de paz diseñado por el Cuarteto para lograr la fundación de un estado independiente palestino.
"Se ha avanzado en algunos aspectos de la negociación con Israel y creemos que se camina por la mejor senda", dijo Cristina Gallach, portavoz de Solana.
Uno de los avances parece sentirse en el controvertido asunto de la votación en Jerusalén Este y en algunos lugares en los que se necesitaría un repliegue iraquí.
A este respecto, Powell puntualizó que el mecanismo será igual al de 1996, cuando se registró a los habitantes de esta conflictiva área y se les permitió votar por correo.
Solana admitió, sin embargo, que las negociaciones con Israel van un punto más retrasadas, ya que el actual Gobierno israelí aún no ha diseñado su estrategia ni su grado de implicación en un proceso considerado "fundamental" por el Cuarteto.
"De qué manera Israel lo va a hacer, con qué dimensión, lo están pensando ahora para que sea también compatible con las medidas de seguridad pertinentes. Hay una buena cooperación entre ambas partes y ya ha habido contactos", indicó.
Powell dejó entrever que la desaparición del líder palestino, al que Israel había arrinconado, ha permitido que se abra un nuevo horizonte en el conflicto.
"Es el momento de avanzar. Creo que se han creado nuevas oportunidades para que los palestinos reformen su liderazgo. Una oportunidad que también debe aprovechar Israel", aseguró.
El Cuarteto planea, asimismo, convocar una reunión de países donantes, pero duda si hacerlo antes de las elecciones, o después para poder así respaldar al nuevo liderazgo palestino.
Además, una vez que los mecanismos de negociación hayan comenzado a moverse de nuevo, se intentará acelerar los plazos establecidos para evitar que nuevos contratiempos puedan bloquear la "Hoja de Ruta", considerado el único plan válido para la resolución del conflicto palestino-israelí.
El cuarteto de mediadores -integrado por Estados Unidos, la ONU, Rusia y la Unión Europea- fue fundado en julio de 2002, tras el primer llamado del presidente estadounidense, George W. Bush, a la creación de un Estado palestino independiente que viva junto a Israel.