KIEV, Ucrania, nov. 24, 2004.- El líder opositor ucraniano, Victor Yuschenko, declaró este miércoles que está dispuesto a repetir las elecciones presidenciales, pero a condición de que sean "limpias y transparentes". Para ello, indicó Yuschenko ante más de 100 mil personas congregadas en la plaza de la Independencia, se necesita cambiar la composición de la Comisión Electoral, a la que acusa de fraude, y aprobar una ley que prohíba el voto fuera del lugar de residencia, principal instrumento del fraude, según la oposición.
De igual forma, Yuschenko llamó a los efectivos del Ejército, Seguridad e Interior a "defender a su pueblo" e instó al mando de esas fuerzas a "prohibir el empleo de las armas contra civiles".
En un mensaje dirigido "en nombre del pueblo de Ucrania" que le ha "elegido presidente", Yuschenko afirmó que "con las armas de los militares y policías" las autoridades pretenden perpetuar el "régimen de abusos, corrupción y humillación de la dignidad humana".
Poco antes de que, según se espera, sea anunciada la oficialmente la victoria de su rival, el primer ministro Víctor Yanukovich, el líder opositor aseguró que "la elección del pueblo ha sido pisoteada".
"Miles de uniformados, decenas de unidades militares e instituciones del Interior ya han confirmado su juramento al pueblo y están con el pueblo. Ese es el lugar de cada hombre honesto", recalcó.
Hoy en día Ucrania "necesita de su honestidad, experiencia y profesionalismo", dice el mensaje.
"Me dirijo a todos a quienes el pueblo ha confiado las armas: pónganse en su defensa. Somos parte de él y ha llegado el momento de defender a nuestros padres, nuestros hermanos y hermanas, a nuestros hijos", subrayó el líder opositor.
Al exhortar a los jefes militares y policiales a prohibir a sus subordinados el uso de las armas, Yuschenko destacó que las acciones de desobediencia civil son pacíficas y "sólo las provocaciones pueden romper la calma" y "evitarlas es el deber de las fuerzas del orden".
Este llamado coincide con intensos rumores sobre la presencia en el aeropuerto capitalino de Borispol de unos 300 efectivos de las tropas rusas de asalto.
Estas noticias fueron desmentidas oficialmente y el ministro de Defensa de Ucrania, general Aleksandr Kuzmuk, se dirigió a los militares con la "demanda de cumplir su deber constitucional".
El titular pidió a los uniformados "mantener la calma" y "ser sopesados en sus acciones".
El presidente de Ucrania, Leonid Kuchma, aseveró ayer en su mensaje a la nación que "el poder nunca será el primero en emplear la fuerza contra su propio pueblo".
Pero advirtió, al mismo tiempo, de que las autoridades "defenderán, en el marco de la ley, el orden público y los derechos y libertades de todos los ciudadanos".
Mientras tanto, miles de ucranianos esperan, en las calles, el anuncio de los resultados oficiales de las elecciones presidenciales, denunciadas como fraudulentas por la oposición.