NUEVA YORK, Estados Unidos, nov. 24, 2004.- Trabajadores de ayuda humanitaria regresaron a Costa de Marfil dos semanas después de que una serie de protestas violentas obligaron a la evacuación de unos 9 mil extranjeros, informó este miércoles la Organización de las Naciones Unidas. Un pequeño grupo de trabajadores regresó el martes a la principal ciudad de Costa de Marfil, Abidjan, y otros trabajadores ya habían comenzado a desplazarse a esa nación africana, indicó la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios en un comunicado.
Costa de Marfil, alguna vez fue la nación más estable de África Occidental, reanudó su guerra civil de dos años con bombardeos a principios de este mes contra los rebeldes que controlan el norte del país.
Dos días más tarde, nueve soldados de paz franceses y un empleado estadounidense de ayuda humanitaria perecieron en un bombardeo, lo que llevó al gobierno de Francia a destruir la modesta fuerza aérea del país.
La mayoría de los empleados huyeron a Accra, la capital de Ghana, el 10 de noviembre, aunque algunos trabajadores esenciales se quedaron en el país.
La drástica medida provocó disturbios violentos antifranceses y antiextranjeros que obligaron a 9 mil personas a ser evacuadas del país entre ellos trabajadores de organizaciones humanitarias.
Ahora que Costa de Marfil está más en calma, Naciones Unidas envía de vuelta a equipos de evaluación, que decidirán en qué área se necesita más la ayuda.
Se espera que los equipos se encaminen a la localidad de Giuglo donde miles de refugiados se reunieron en campamentos, y en Bluake, una ciudad en manos de rebeldes donde los simpatizantes del gobierno han desaparecido o se encuentran detenidos.