MOSCÚ, Rusia, nov. 26, 2004.- El presidente ruso, Vladimir Putin, y su colega venezolano, Hugo Chávez, anunciaron este viernes que sus países serán mediadores entre la OPEP, los productores independientes y los países consumidores para estabilizar el mercado mundial del crudo. Según la declaración conjunta firmada por ambos presidentes en el Kremlin, sus países promocionarán el dialogo multinacional destinado a restablecer la calma en el convulsionado mercado energético que mueve las economías del mundo.
"El mercado internacional del petróleo en gran medida depende del estado de nuestros sectores energéticos y de nuestras posturas, que deben ser responsables", dijo Putin durante las conversaciones con Chávez.
El presidente venezolano dijo ayer, jueves, en un foro de empresarios rusos del sector petrolero que el precio del crudo no debe bajar de los 30 dólares por barril y que ya no es factible la banda de 22-28 dólares por barril que estableció la OPEP.
"Lo importante es la cooperación entre los países productores para apuntalar los precios, y jamás permitir su caída brusca", subrayó Chávez, en alusión a un nuevo acuerdo entre la OPEP y los productores independientes, como Rusia.
"Rusia y Venezuela refrendan su interés en promover los contactos y el diálogo entre los países productores y los consumidores de petróleo para estabilizar el mercado mundial de hidrocarburos", se recalca en la declaración ruso-venezolana.
El documento también resalta la proyección de las relaciones bilaterales robustecidas con la firma de un acuerdo de cooperación energética, y la intención de Chávez de comprar armas rusas, como helicópteros, fusiles kalashnikov y armamento de mayor envergadura.
La cooperación energética ruso-venezolana se reforzó con el memorando de entendimiento que firmaron representantes de la petrolera rusa Lukoil y la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) con miras a la creación de una empresa mixta.
Según el memorando, el objetivo de esta empresa será explorar y explotar yacimientos de crudo y construir y modernizar refinerías y distribuidoras de gasolina en territorio venezolano.
ACUERDOS Y ALIANZAS
"Rusia es una potencia energética", señaló Chávez, quien añadió que la cooperación energética entre ambos países fortalecerá las "economías y el desarrollo" de ambos países.
Chávez comentó que, aunque su país no se dispone invadir territorios extranjeros, comprará fusiles rusos porque "Venezuela necesita fortalecer sus Fuerzas Armadas para afrontar cualquier agresión".
"Estamos hablando de 100 mil fusiles automáticos y la transferencia de tecnología relacionada con las municiones y el mantenimiento", recalcó Chávez, quien tuvo el empleo de teniente coronel del Ejército de su país.
También se congratuló por la adquisición de una flotilla de helicópteros de combate Mi-35 para controlar las fronteras de su país, que el Ejército venezolano recibirá el año próximo.
"Yo quiero volar personalmente en esos aparatos y después te invitó a viajar conmigo", dijo Chávez a Putin ante la prensa.
Chávez también indicó que en las conversaciones con Putin "Venezuela expresó su interés por comparar una partida considerable de armamento anti-tanque y de defensa aérea".
Los presidentes expresaron su satisfacción por la firma del protocolo que constató el fin de las negociaciones bilaterales para regular el intercambio de mercancías y servicios, paso clave para el ingreso de Rusia en la Organización Mundial del Comercio (OMC).
“AMIGO”
En el marco de la cumbre, Putin destacó sus excelentes relaciones personales con Chávez, a quien llamó "amigo", y lo felicitó por su victoria en el referéndum de agosto pasado que le permite mantenerse en el poder hasta enero de 2007.
"Nos alegra mucho esta victoria convincente, que atenuó la tensión interna en Venezuela", dijo Putin a Chávez durante las conversaciones en el Kremlin.
"Le deseamos a usted y a sus seguidores que logren fortalecer la economía y la realidad social y normalizar la situación interna del país para que Venezuela siga un desarrollo positivo", subrayó el presidente ruso.
Por su parte, Chávez dijo que, a pesar del gélido invierno y la nieve -"muy preciosa, por cierto"-, se sintió en Moscú "como en casa", e invitó efusivamente a su colega ruso a visitar Venezuela el año que viene.
"Sería bueno que nos viéramos en Caracas en 2005; apunte la fecha", dijo Chávez a un Putin sonriente y relajado.