KIEV, Ucrania, nov. 26, 2004.- El presidente de Ucrania, Leonid Kuchma, admitió este viernes, de hecho, la posibilidad de anular los resultados de las elecciones del pasado domingo, impugnadas como fraudulentas por la oposición y por centenares de miles de manifestantes. "Nadie y en ningún caso debe sentirse vencido ni vencedor", declaró Kuchma, en alusión al primer ministro Víctor Yanukovich, a quien los preliminares resultados oficiales dan por vencedor, y al líder de la oposición, Víctor Yuschenko, quien encabeza la revuelta popular.
El actual presidente, quien hasta ahora, junto con Rusia, apoyó por todos los medios a Yanukovich, no ocultó que el principal móvil de semejante acuerdo es el temor por la integridad del país, dividido por las simpatías electorales.
Mientras Yuschenko tiene sus principales apoyos en Ucrania Occidental, Yanukovich cuenta con el respaldo de las regiones orientales.
El presidente actual destacó que en la marcha del arreglo de la crisis debe tomarse en cuenta que "no todo marcha bien en nuestra casa desde el punto de vista de la comprensión mutua de las (distintas) regiones".
"Confío en que superaremos dignamente esta difícil situación, por cuanto todos entendemos que solo tenemos una Ucrania y las consecuencias, en caso de que no hallemos solución, serán extremadamente desfavorables para el pueblo ucraniano", puntualizó Kuchma.
INISTE OPOSICIÓN EN REPETICIÓN DE ELECCIONES
Por su parte, el líder opositor ucraniano Víctor Yuschenko afirmó que su "único objeto de las negociaciones" fue conseguir "la repetición de los comicios" bajo control de la OSCE.
"Sin victoria nadie se irá de esta plaza", declaró el dirigente opositor aclamado en la plaza de la Independencia por decenas de miles de personas que lo apoyan desde hace seis días en el centro de Kiev.
Bajo amenaza de pasar a "acciones activas", Yuschenko concedió a las autoridades "uno o dos días, como máximo" para que acepten la repetición de los comicios y puso una serie de condiciones para su celebración.
Demanda, ante todo, la igualdad garantizada de acceso de la oposición a los medios de comunicación y la renuncia del Gobierno a recurrir a "presiones administrativas" durante la campaña, la votación y el recuento.
También exigió abolir por ley el empleo de los cupones que permiten votar fuera del lugar de residencia, principal instrumento de fraude en la pasada votación.
Otra de sus exigencias insta a la Rada (Parlamento) a modificar la legislación electoral para, ante todo, formar una nueva Comisión Electoral Central "sobre el principio de la paridad", es decir con presencia de representantes de la oposición.
"Esta es, en esencia, nuestra respuesta a cualesquiera propuestas que nos puedan llegar del Gabinete de Ministros y del Estado Mayor de Victor Yanukovich", enfatizó el líder opositor.
Los mediadores internacionales consiguieron reunir en la primera "mesa redonda" de Yuschenko, Yanukovich, Kuchma y Litvin, que durante casi tres horas se celebró en el Palacio Marriinski de Kiev.
Desde el lunes pasado centenares de miles de manifestantes ocupan las calles de Kiev en protesta por el fraude en las elecciones que, de acuerdo a la versión oficial, ganó Yanukovich y que observadores internacionales tacharon de fraudulentas.