PUERTO PRINCIPE, Haití, nov. 30, 2004.-Una multitud de simpatizantes aplaudió y cantó este martes para celebrar la liberación de un sacerdote católico haitiano, quien había manifestado su lealtad al presidente derrocado Jean Bertrand Aristide. El sacerdote Gerard Jean Juste fue liberado la noche del lunes, casi siete semanas después de su detención, bajo la sospecha de estar vinculado con hechos de violencia, y una semana luego de que un juez determinó que no había mérito suficiente para juzgar al cura.
“Estoy muy feliz, y quiero perdonar a mis acusadores, a cualquiera que haya hecho algo para que yo fuera detenido, a la gente que mintió", dijo Jean Juste este martes.
Más tarde, su parroquia, Sainte Claire, hizo sonar las campanas, y unos 200 feligreses y simpatizantes del sacerdote se reunieron para darle la bienvenida con cantos y ovaciones.
El sacerdote dijo que cientos de presos políticos permanecen en las cárceles haitianas, y advirtió que presionará al gobierno para que los libere.
Desde el 29 de febrero, cuando fue derrocado Aristide en medio de una revuelta sangrienta, muchos de sus simpatizantes han sido encarcelados, por su presunta participación en actos de violencia.
"Hay muchos centenares de presos políticos actualmente. No podemos olvidarlos", dijo Jean-Juste.
Según Renan Hedouville, director del Comité de Abogados para el Respeto de las Libertades Individuales, el número de presos políticos es más cercano a 100. Otras estimaciones señalan que hay 700.
Una vez en su parroquia, el cura se arrodilló ante el altar durante unos cinco minutos, y luego se unió a los fieles que cantaban el Ave María.
Por lo menos 89 personas han muerto por la violencia política desde el 30 de septiembre, cuando varios grupos simpatizantes de Aristide realizaron protestas para exigir su retorno.