JERUSALÉN, Israel, dic. 2, 2004.- El primer ministro israelí Ariel Sharon afirmó este jueves que implementará el plan de desconexión para la retirada de la franja de Gaza, pese a la derrota sufrida al rechazarse su presupuesto 2005 y perder la mayoría parlamentaria. "El plan de desconexión será implementado, punto. Repito, será implementado y punto", aseguró Sharon esta tarde en una reunión con editores de la prensa israelí en Tel Aviv, según reportes del sitio web del rotativo Haaretz Daily.
Sharon se pronunció por su plan al ser cuestionado sobre la viabilidad de éste, luego de que la víspera sufrió una humillante derrota cuando su iniciativa presupuestal 2005 fue rechazada en la Knesset (Parlamento) con 69 votos en contra y 43 a favor.
Tras la derrota, el primer ministro despidió de su gobierno de coalición a cuatro ministros del partido Shinui que votaron en contra de la iniciativa presupuestal, entre ellos, Tommy Lapid, con lo que quedó sólo con 40 escaños de los 120 que componen la Knesset.
Al respecto, Sharon afirmó que buscará conformar una alianza gubernamental con el Partido Laborista, de centro izquierda y que constituye la principal facción opositora israelí, así como el ultra-ortodoxo Judaísmo Unido Torah, de acuerdo con el reporte.
"No queda otra opción sino comenzar formalmente a intentar ampliar la coalición con el laborista y el ultra-ortodoxo. Pretendo dar ese paso tan pronto como sea posible para que sea aprobado por el Comité Central del Likud y establecer un gobierno de unidad", dijo.
"Hay dos opciones muy claras: gobierno de unidad o elecciones. Espero que mis amigos entiendan que hemos llegado a este punto y que no hay otra salida", comentó Sharon, quien de convocar a elecciones correría el riesgo de retrasar la ejecución de la retirada de Gaza.
Aclaró que cualquier facción que se integre a su gobierno tendrá que apoyar de manera plena el plan de desconexión para la retirada de Gaza, y en ese sentido, pareció una clara referencia a la facción laborista que siempre ha manifestado su apoyo a la iniciativa.
"La retirada de la franja de Gaza es lo más importante en este momento. (...) quienquiera que se siente en el gobierno, y en este momento no sé quiera será, tendrá que respaldar la decisión gubernamental en esta cuestión", aseveró.
Respecto a los puestos que daría a la facción que se integrará en su gobierno, Sharon se limitó a bromear al afirmar que "el cargo de primer ministro" no está en negociación.
Según el diario israelí "Maariv", la principal demanda de los laboristas para integrarse al gobierno de coalición sería que su líder, Shimon Peres, detentara uno de los tres principales cargos -al frente de la cancillería o los ministerios de Defensa y Finanzas-.
Otra posible solución, para evitar la dimisión de los actuales titulares de dichas carteras, sería la creación de un nuevo ministerio "de desconexión" para que fuera ocupado por Peres, quien de esa manera quedaría al frente del plan para la retirada de Gaza.
Sin embargo, hasta ahora se desconocen las condiciones que exigiría y lograría negociar el laborista para integrarse al gobierno de unidad del primer ministro derechista.
En lo referente a la actual crisis con los palestinos, Sharon dejó en claro que Israel no atacará ni incursionará en los territorios mientras la situación se mantenga tranquila y no se registren amenazas de atentados contra el Estado israelí.
"Si hay calma, por supuesto que no actuaremos. Tenemos interés en preservar la calma. Pero nos reservamos el derecho a interceptar posibles bombas de tiempo y agrupaciones que lancen ataques con cohetes Qassam", enfatizó el jefe del gobierno israelí.
Respecto a las intenciones que ha manifestado el presidente sirio Bashar al Assad de mantener negociaciones de paz con Israel, Sharon dijo que su gobierno estaría dispuesto a las mismas sólo bajo ciertas condiciones, aunque no en este momento.
"Se me preguntó si quisiera reunirme con Assad. Bajo ciertas condiciones, sí. Pero no recomendaría que Israel abra el diálogo con Siria con todos los grupos terroristas que están operando ahí", dijo Sharon y puso en duda los ofrecimientos del mandatario sirio.
"No hemos visto hasta ahora un sólo signo, ni uno solo, de que sus intenciones son genuinas. He oído de la llamada apertura pacífica de Siria. (Pero) La más grande amenaza al liderazgo palestino emana de Siria. Allí operan las agrupaciones terroristas", agregó.
El gobierno sirio se apresuró a responder a las declaraciones de Sharon, y rechazó de tajo la apertura del primer ministro a una negociación con "precondiciones" israelíes.
"La reanudación de las negociaciones deben de venir sin precondiciones y veo ahora que el primer ministro israelí ya ha puesto condiciones, lo cual, es inaceptable", afirmó esta noche el canciller sirio Farouk a-Shara en rueda de prensa en Damasco.