BRUSELAS, Bélgica, dic. 17, 2004.- Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) y la Comisión Europea mostraron su "claro apoyo" al secretario general de la ONU, Kofi Annan, que atraviesa su momento más bajo de popularidad en medio de un escándalo por presunta corrupción por el que incluso se ha llegado a pedir su dimisión. Los líderes de la Unión Europea quisieron expresar públicamente su apoyo a Annan, al que aún le quedan dos años de mandato, y lo hicieron invitándole a participar en el Consejo Europeo para hablar del proceso de reformas previsto en el sistema de la ONU.
Tras la reunión con Annan, el primer ministro holandés y presidente del Consejo Europeo, Jan Peter Balkenende, expresó en una rueda de prensa su apoyo a la labor del secretario general, respaldo al que se sumó con fuerza el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.
En el mismo contexto se inscribe la reunión que mantendrán Barroso y Annan, en la que el presidente del Ejecutivo insistirá en el apoyo de la Comisión, señalaron fuentes comunitarias.
Por su parte, Annan insistió en que "es importante caminar en la misma dirección" y agregó que "el total compromiso de los europeos será esencial" en el necesario cambio del sistema de seguridad colectiva.
"Si 2003 fue un año de profunda división y 2004 de reflexión, 2005 debe ser un año de acción valiente", afirmó el secretario general.
En este sentido, se reciente informe de un grupo de expertos independientes, que realizaron recomendaciones para reforzar el sistema multilateral y establecer una nueva visión de la seguridad colectiva para un mundo de amenazas interconectadas y vulnerabilidad entre ricos y pobres, entre fuertes y débiles".
En ese contexto, calificó de "importantísima" la reunión de la Asamblea General que se celebrará en septiembre del próximo año en Nueva York, en la que se analizarán esas recomendaciones y se propondrán reformas "concretas" del sistema de la ONU.
Pero Annan expresó su confianza en que "no todas las acciones se congelen hasta septiembre" y señaló que "cuando podamos alcanzar un acuerdo y actuar inmediatamente, no deberíamos dudar en hacerlo".
Por su parte, Balkanende defendió un sistema multilateral "efectivo" en la lucha contra el terrorismo, la pobreza y el SIDA.
"Nos hemos dado cuenta de que necesitamos un sistema multilateral efectivo para resolver todos los problemas" y de ahí la importancia de la cooperación entre la UE y el sistema de Naciones Unidas, señaló Balkenende.
También el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, defendió un multilateralismo efectivo y los objetivos del Milenio.
“El secretario general puede contar con nuestro compromiso" ya que "sólo un sistema multilateral efectivo con la ONU en su centro puede enfrentarse a los retos actuales".
Barroso hizo hincapié en la necesidad de "romper el vínculo de pobreza, seguridad y conflicto".
Respecto a la posibilidad de que la Unión Europea tenga un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, el secretario general indicó que es una cuestión que aún no está clara y que debe ser aún estudiada por los Estados miembros.
Preguntado sobre la tensa reunión que mantienen los líderes de la UE, en la que el no reconocimiento de la República de Chipre por parte de Turquía obstaculiza el acuerdo sobre el inicio de negociaciones de adhesión con las autoridades turcas, Annan se limitó a señalar que ha seguido la cuestión "con sumo interés y muy de cerca".
"Espero que en el futuro haya una evolución que ayude a Chipre, la Unión Europea y Turquía y puedan resolver el problema", agregó.