WASHINGTON, dic. 21, 2004.- El presidente de Estados Unidos (EU), George W. Bush, expresó su dolor por la muerte de estadounidenses en un atentado este martes contra una base de su país en la ciudad iraquí de Mosul. El Presidente, en una serie de declaraciones desde la Casa Blanca, manifestó sus condolencias a las familias de las víctimas y destacó que la misión que EU desarrolla en Irak es "una misión vital para la paz".
"Oramos por ellos y enviamos nuestras más sentidas condolencias a los que han sufrido hoy la pérdida de sus seres queridos. Queremos que sepan que la misión es una misión vital para la paz", dijo el Presidente.
Bush agradeció a los soldados en Irak su sacrificio y dijo que confía en que la democracia prevalecerá en ese país. "Yo se que un Irak libre conducirá hacia un mundo más en paz", agregó.
Aunque todavía el Pentágono no ha confirmado oficialmente la cifra de estadounidenses (soldados y civiles) muertos en el atentado de Mosul, fuentes militares han indicado que han fallecido 22 personas, 19 de ellas estadounidenses.
Al parecer entre ellos hay cuatro empleados de la empresa Halliburton y tres subcontratistas de la misma, según fuentes de la compañía.
La cifra de muertos en el suceso más sangriento registrado hasta el momento en un acuartelamiento de Estados Unidos en Irak, en el que además se han registrado 60 heridos.
El grupo extremista islámico Ansar Al Sunna se ha hecho responsable del atentado.
Según el mando militar estadounidense en Irak, sobre el mediodía del martes, varios cohetes y proyectiles de mortero cayeron sobre el perímetro militar de la base Merez, levantada en los alrededores de la citada localidad, a unos 400 kilómetros al norte de Bagdad.
Uno de los cohetes impactó en uno de los comedores, donde en ese momento parte de la tropa almorzaba junto a varios miembros de la Guardia Nacional iraquí.
La Fuerza de Tareas Olimpia o Brigada Multinacional del Norte asumió oficialmente la responsabilidad por las operaciones militares de EU y sus aliados en el norte de Irak el pasado 5 de febrero.
Ansar al-Sunna (Seguidores de la Sunna) es uno de los grupos radicales suníes más sanguinarios de Irak, autor de algunos de los atentados más cruentos, como el perpetrado en febrero pasado en la ciudad de Erbil y que causó la muerte de más de un centenar de personas.