NUEVA YORK, Estados Unidos, dic. 30, 2004.- La ayuda internacional canalizada vía Naciones Unidas a los países afectados por el tsunami en Asia, alcanzó casi los 500 millones de dólares, con la promesa del Banco Mundial de aportar 250 millones, informó este jueves un vocero oficial. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan, se reunió este jueves con el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, quien le comunicó la decisión de girar 250 millones de dólares para los esfuerzos, dijo el vocero Fred Eckhard.
“Ello coloca en alrededor de 500 millones de dólares los recursos prometidos", precisó.
Es aún poco claro bajo qué modalidades serán dados los recursos del Banco Mundial, si será vía créditos o una donación.
Annan, quien recortó sus vacaciones de fin de año la noche del miércoles, se reunió también con los embajadores de los nueve países asiáticos afectados por la tragedia del domingo pasado, así como con miembros del equipo de coordinación humanitaria de la ONU.
Criticado en algunos círculos diplomáticos por no haber hecho una aparición pública antes de este jueves, el líder de la ONU ofrece una rueda de prensa para explicar las labores de asistencia que provee el organismo en la región devastada.
Hasta el momento, el número de muertos por el maremoto registrado en el sureste asiático y el este de África asciende a más de 120 mil, una de las mayores catástrofes naturales en la historia.
"El número de víctimas continuará creciendo" y tenemos que estar preparados para enfrentar lo que viene, a evitar que mueran más por enfermedades, a impulsar la reconstrucción de las zonas devastadas, dijo la víspera el subsecretario de asuntos humanitarios de la ONU, Jan Egeland.