LOS ANGELES, Estados Unidos, dic. 30, 2004.- Varias tormentas que azotaron al oeste de Estados Unidos esta semana llevaron este jueves nieve y fuertes vientos a partes de California, donde los residentes ya habían soportado intensas precipitaciones, nevadas y un tornado.
Cinco personas murieron en el estado de California y dos en Colorado como consecuencia de las tormentas que comenzaron a golpear la región el pasado lunes. Dos canoeros permanecían desaparecidos en Arizona.
El jueves en la mañana habían caído 30 centímetros de nieve en las montañas de Colorado. Las autoridades emitieron una advertencia de avalancha para las montañas de San Juan, en el suroeste de ese estado, y las áreas del norte-centro estaban bajo aviso de tormenta invernal.
En Arizona, las condiciones meteorológicas mejoraban y las aguas comenzaron a retroceder luego de obligar de decenas de habitantes a evacuar sus viviendas.
Las autoridades de Prescott reanudaron su búsqueda de dos estudiantes desaparecidos mientras navegaban en una canoa. Parte de la embarcación fue encontrada el miércoles pasado.
Mientras tanto, los meteorólogos vaticinaban más vientos y lluvia para este jueves en la noche en las áreas del norte de California.
Una advertencia de tormenta invernal fue difundida en los alrededores del Lago Tahoe, en el límite entre los estados de California y Nevada.
Una combinación de fuertes nevadas y vientos con ráfagas de hasta 160 kilómetros por hora en las tierras más altas, obligaron al cierre de las carreteras interestatal 80 y 50 durante la noche,
frenando el tránsito vehicular.
En el sur de California, donde dos días de precipitaciones descargaron unos 30,5 centímetros de agua, se esperaban más lluvias.
Un tornado azotó los suburbios Inglewood y Ladera Heights de Los Angeles el pasado miércoles, derribando árboles y dañando automóviles, aunque sin causar heridos.