CRAWFORD, Estados Unidos, dic. 31, 2004.- El presidente de EU, George W. Bush, se solidarizó hoy nuevamente con las víctimas del desastre natural en el sudeste asiático en un mensaje de Año Nuevo, en el cual también prometió mano dura contra el terrorismo. Desde su rancho en Crawford (Texas), donde pasa las festividades de año nuevo, Bush dijo que eleva plegarias por "la gente que ha perdido tanto en la reciente serie de desastres" en esa región, tras el maremoto del domingo pasado.
"Los últimos días han traído al mundo un profundo dolor y pérdidas incomprensibles. Estados Unidos seguirá apoyando a los gobiernos afectados para ofrecer ayuda a quienes la necesitan para hacer frente a esta destrucción", dijo Bush en su mensaje de "buenos deseos" para el Año Nuevo 2005.
Bush, que emprenderá su segundo mandato de cuatro años en enero, dijo que EU comenzará el 2005 "con confianza y fe en el futuro", al tiempo que destacó los logros de la lucha antiterrorista durante 2004.
Agregó que gracias a la intervención de las tropas estadounidenses, "más de 50 millones de personas en Irak y Afganistán ahora son libres", mientras que, en casa, "los estadounidenses han restablecido el vigor de nuestra economía y han respondido al llamamiento de ayuda de sus vecinos".
Aseguró que EU "perseverará" en su lucha antiterrorista para fortalecer la seguridad nacional, al tiempo que prometió que "seguiremos dando respuesta a las enfermedades, el hambre y la pobreza, tanto en casa como en el exterior".
En su mensaje de media página, Bush reiteró su promesa electoral de fortalecer el "progreso económico" y el sistema de seguridad social del país, en aras de la prosperidad de la nación.
También elogió la labor de los miembros de las Fuerzas Armadas de EU, por los que "rezamos por su seguridad y por la paz y el entendimiento en todo el mundo".