CIUDAD DEL VATICANO, ene. 1, 2005.- El Papa dijo hoy que la gran solidaridad demostrada por todo el mundo para responder al grave terremoto en el sudeste asiático es un elemento sobre el que se sustenta la esperanza de que 2005 sea un año mejor. Tras una misa en la Basílica de San Pedro para conmemorar la Jornada Mundial de la Paz, Juan Pablo II dirigió el rezo del ángelus ante miles de fieles congregados en la Plaza, ante quienes apuntó que se siente cercano a los pueblos golpeados por el trágico suceso de días pasados y aseguró que reza por todas las víctimas y los damnificados.
"Tomo nota con satisfacción de esta competición de solidaridad que se desarrolla en todo el mundo. Sobre este sentido de humana solidaridad, junto a la ayuda de Dios, se funda la esperanza de días mejores en el curso del año que se abre hoy", dijo el Pontífice.
Después del rezo, el Papa deseó feliz año "lleno de paz" a todos los presentes y lo hizo en siete idiomas, entre ellos el español y el portugués.