COLOMBO, Sri Lanka, ene. 2, 2004.- Un centenar de presos a quienes se permitió salir de sus celdas para escapar del maremoto que abatió a Sri Lanka regresaron voluntariamente. Otros 200 siguen prófugos, dijeron el domingo las autoridades. Unos 100 reclusos fueron trasladados de la prisión de Matara a otro lugar cuando se produjo el maremoto.
"Si las puertas no se hubieran abierto para que salieran, todos ellos hubieran muerto", destacó Rumy Marzook, alcaide de la prisión de Matara, en Sri Lanka, 130 kilómetros al sur de Colombo.
No se sabe si los prisioneros desaparecidos murieron en la catástrofe o huyeron.
"No sabemos cuál es la situación del resto, pero hemos ampliado una amnistía a fin de que regresen hasta el próximo domingo", indicó Marzook.