Haga clic aquí para ver la infografía del devastador maremoto en Asia NUEVA YORK, Estados Unidos, ene. 3, 2005.- dijo el lunes que La ayuda humanitaria de ONU aún no ha llegado a Sumatra, la región más afectada por el desastre de los maremotos de la semana pasada, al tiempo que países y organizaciones seguían comprometiéndose con más ayuda, dijo el lunes Jan Engeland, jefe de operaciones humanitarias de Naciones Unidas.
"Me duele pensar en los que se encuentran en la costa de Sumatra porque aún no hemos llegado allá y ellos son los más afectados. Y son decenas de miles, cientos de miles a los que aún no llegamos", dijo Engeland.
"Creo que no terminamos de comprender que Sumatra occidental fue el epicentro de la catástrofe misma", dijo el funcionario.
"Creíamos que el epicentro era Banda Aceh. Ahora resulta claro que es Meulaboh y todos esos lugares. Y a muchos de esos lugares aún no hemos llegado".
La costa occidental de Sumatra es baja y recibió la embestida plena de la ola cuando ésta alcanzó su altura máxima.
"Muchas de esas aldeas han desaparecido. No queda rastro de ellas. Antes casi no tenían caminos. Ahora no queda nada. La cifra de muertes aumentará geométricamente en la costa occidental de Sumatra. Jamás conoceremos la cifra final, pero hablamos tal vez de decenas de miles de muertes adicionales en la zona", dijo Engeland, y calificó la mortandad de "inconcebible".
Según los informes, la cifra de muertos alcanza 139 mil 253 y según funcionarios de la ONU probablemente supera los 150 mil.
"Hay muchos, muchos más que han desaparecido, que para nosotros son anónimos, y esto es así sobre todo en la costa de Sumatra", dijo Engeland.
Hasta el momento, gobiernos y organizaciones de rescate se han comprometido a contribuir más de mil 500 millones de dólares en ayuda, a lo cual se suman 500 millones prometidos por el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo.
El coordinador de Ayuda Humanitaria indicó que la respuesta internacional fue "apabullante", las mayores realizadas por India y China, pero también hay países pobres como Nepal o Timor Oriental que, a pesar de su pobreza, hicieron sus contribuciones.
Además, hizo hincapié en las contribuciones individuales, con países como Suecia y Noruega, cuya población donó 10 dólares per capita, así como, empresas farmacéuticas estadounidenses que se comprometieron a ofrecer varios millones de ayuda.
Mencionó también la campaña liderada por los ex presidentes Bill Clinton y George Bush padre, quienes decidieron aunar esfuerzos para pedir a los estadounidenses que donen dinero para paliar las necesidades de los tres millones de damnificados por el sismo. Egeland indicó que pese a los distintos esfuerzos de asistencia, liderados por la Unión Europea o el Grupo de Coordinación -formado por EU, Japón, India y Australia- la ONU es la encargada de coordinar todas las operaciones de emergencia.
PROBABLE QUE NO LLEGUE TODA LA AYUDA FINANCIERA: ANNAN
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo que no le sorprendería que no llegaran los más de 2 mil millones de dólares ofrecidos por países e instituciones para asistir a víctimas del seísmo en el sudeste asiático.
"Hemos obtenido más de 2 mil millones de dólares, pero es muy probable que al final no recibamos toda esta cantidad", declaró.
En una rueda de prensa, Annan justificó su afirmación argumentando que la historia lo ha demostrado, y señaló un caso reciente relacionado con el compromiso adquirido por la comunidad internacional cuando se produjo el terremoto en la ciudad iraní de Bam, hace un año. En ese caso, muchos de los fondos no llegaron.
Hasta el momento, 45 países se comprometieron a contribuir en su conjunto con mil 500 millones de dólares, mientras que el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo anunciaron que donarían 550 millones de dólares más.
"Tenemos una gran probabilidad de lograr una porción sustancial de estos compromisos y de las contribuciones que se han hecho. Pero no me sorprendería si no conseguimos todo el dinero. Esta es la historia en que vivimos", precisó Annan.
El titular de ONU partirá esta misma noche a la región asolada por el desastre, en donde tiene previsto hacer un llamamiento de emergencia el 6 de enero, y reunirse con jefes de Estado y de gobierno de la región afectada para supervisar las operaciones de asistencia y ver qué fallos existen.
Pese a que en un principio Annan se mostró reacio a viajar a la región, por considerar que no era el momento oportuno, su decisión viene dada por la necesidad de enviar también un mensaje a los gobiernos y a la población afectada.
"Mi viaje refleja la determinación de la comunidad internacional de hacer todo lo que está en sus manos para ayudar", indicó.