Haga clic aquí para ver la infografía del devastador maremoto en Asia PHUKET, Tailandia, ene. 4, 2005.- El secretario norteamericano de Estado, Collin Powell, se encuentra este martes en Tailandia, primera escala de su gira por los países asiáticos afectados por el maremoto, y donde reiteró el compromiso de Estados Unidos de prestar asistencia.
"Ciertamente, Estados Unidos no va a dar la espalda a aquellos que desesperadamente precisan ayuda", señaló Powell al inicio de su visita, que comenzó en Bangkok y que se extenderá a las zonas del suroeste de Tailandia más dañadas.
Aunque el gobierno tailandés no ha informado sobre el itinerario de Powell, fuentes oficiales estadounidenses indicaron que el secretario de Estado tiene previsto desplazarse hasta Phuket, donde está instalado el centro operativo de asistencia a las víctimas.
A Powell, quien llegó esta madrugada a la capital tailandesa, lo acompañan Jeb Bush, el gobernador del Estado de Florida y hermano del presidente estadounidense, George W. Bush; así como el jefe de la Agencia para el Desarrollo Internacional, Andrew Natsios, y otros funcionarios de alto rango.
BUSCAN PREVENIR MAREMOTOS
Por su parte, el ministro tailandés de Asuntos Exteriores, Surakiart Sathirathai, declaró que su país y Estados Unidos han acordado cooperar en el desarrollo de un sistema con capacidad para detectar y poder alertar con prontitud de maremotos como el ocurrido el 26 de diciembre.
Sathiratai precisó que el sistema de detección y la asistencia tecnológica para la preservación del medio ambiente fueron las principales cuestiones que abordó hoy durante su entrevista con Powell.
"Necesitamos asistencia técnica y experta de los Estados Unidos para crear un sistema de alarma en el Océano Indico y en el Mar del Sur de China", dijo el jefe de la diplomacia tailandesa.
De la misma manera, Powell señaló que "el principal reto es cómo emplear los sistemas existentes para que la información llegue y se pueda actuar".
La delegación estadounidenses que encabeza Powell reiteró el compromiso de Estados Unidos de ayudar en la recuperación de la región del Indico, donde al menos once países resultaron afectados por el "tsunami" (olas gigantes causadas por el seísmo) que arrasó costas e islas.
MILES DE VÍCTIMAS
Cerca de 150 mil personas han perdido la vida en estas naciones, que van desde Indonesia a Somalia, pasando por Tailandia, Sri Lanka e India, entre otras; y decenas de miles se encuentran desaparecidas.
Los daños a infraestructuras no han sido aún evaluados, mientras las enfermedades amenazan la supervivencia en algunas regiones como el norte de la isla indonesia de Sumatra, la más castigada y donde han perecido más de 94 mil personas.
Al llamado de las Naciones Unidas ha respondido la comunidad internacional con el compromiso de aportar más de 2 mil millones de dólares en ayudas, de los que 350 millones provendrán de Estados Unidos para asistencia a las zonas desoladas por el maremoto, según la Casa Blanca.
Pero el mayor compromiso llegó de Japón, que ha anunciado ayudas por 500 millones de dólares, seguido por Estados Unidos, el Banco Asiático de Desarrollo (BAD), con 325 millones; y el Banco Mundial, con otros 250 millones.
La Comisión Europea cifró el lunes la ayuda aportada por los 25 países de la UE a las naciones asiáticas afectados por el maremoto en 240 millones de euros, aunque se trata de una suma provisional que aumenta día a día.
Desde Tailandia, Powell viajará a Yakarta para asistir a la conferencia sobre las consecuencias del maremoto que estará presidida por el secretario general de la ONU, Kofi Annan.
A esta reunión extraordinaria, que se celebrará el jueves, también asistirá el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn; representantes de la Unión Europea, y los mandatarios de China, Japón, Corea, Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Singapur, Brunei y Filipinas, entre otros.
Los objetivos de la reunión de Yakarta serán evaluar las consecuencias de la catástrofe, decidir cómo se gestionará la ayuda y sentar las bases para la creación de un sistema de detección de desastres, inexistente por ahora en el Océano Indico.