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CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 5, 2005.- El Papa invitó este miércoles a rezar por las víctimas del terremoto que el pasado 26 de diciembre asoló diversos puntos de Asia, en la misma jornada de luto establecida por la Unión Europea.
Durante la audiencia general de los miércoles, que tuvo lugar en el Aula Pablo VI del Vaticano, Juan Pablo II recordó que en Europa, la jornada de hoy "está dedicada al luto por las numerosas víctimas del maremoto, que ha golpeado trágicamente el sudeste asiático. Una vez más pido a todos unirse a mi oración por los muertos y por los pueblos en graves dificultades".
El Pontífice y los miles de asistentes permanecieron en la sala de la audiencia hasta mediodía, con objeto de guardar los tres minutos de silencio en recuerdo de los damnificados por el sismo. Después de esos tres minutos de silencio, que el Papa siguió en meditación, un religioso dirigió el rezo del "Padrenuestro" en el Aula Pablo VI.
Juan Pablo II ya ha expresado en días pasados su dolor por esa catástrofe y ha hecho llamamientos a la solidaridad por parte de los Gobiernos y los ciudadanos.
El resto de la audiencia, la primera del año, la centró en la catequesis, como hace habitualmente los miércoles y en esta ocasión versó acerca de la festividad de la Epifanía, que tiene lugar mañana día 6 de enero.
La Epifanía, "nos recuerda la universalidad de la salvación de todos los hombres por parte del hijo de Dios, nacido en Belén, adorado y reconocido por los Magos venidos desde el Oriente, representantes cualificados de toda la Humanidad".
El Papa animó a los creyentes a un "compromiso misionero" y apeló a la Virgen María "Madre de la Iglesia, bajo cuya protección ponemos el año apenas comenzado, marcado con gran dolor por la dramática situación vivida por la poblaciones del sudeste asiático".