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WASHINGTON, Estados Unidos, ene. 6, 2005.- El Congreso de Estados Unidos certificó formalmente la reelección del presidente George W. Bush el jueves, pero solamente luego de que los demócratas pusieron en duda los resultados electorales, presentando un reto judicial, apenas el segundo en su tipo desde 1877.
El triunfo de Bush sobre el senador John Kerry nunca estuvo en duda, sin embargo. Luego de cuatro días de retraso para considerar, y luego rechazar, los cuestionamientos sobre el proceso electoral en Ohio, los legisladores en reafirmaron la victoria de Bush con un total de 286 votos de electores contra 251 de Kerry. Un total de 270 votos son necesarios para la victoria en unos comicios presidenciales de acuerdo con el sistema de electores federales de Estados Unidos.
"Este anuncio debe de ser visto como una declaración suficiente sobre las personas elegidas presidente y vicepresidente de Estados Unidos para el mandato que se inicia el 20 de enero del 2005", dijo el vicepresidente Dick Cheney, quien presidió la sesión.
En una acción que fue histórica, aunque no especialmente dramática, la diputada Stephanie Tubbs Jones y la senadora Barbara Boxer, ambas demócratas, protestaron que los sufragios en Ohio "no fueron dados, bajo ninguna circunstancia conocida, conforme los reglamentos". Ello, por ley, obliga a que la Cámara de Representantes y el Senado se reúna por separado y debatan las irregularidades en Ohio.
Boxer, Tubbs Jones y varios otros demócratas, entre ellos varios afroamericanos, esperaban que ello señalara problemas como la desaparición de máquinas de votación y las extraordinariamente largas filas formadas ante centros de votación en Ohio, particularmente en distritos con fuerte presencia de minorías raciales, en las elecciones del 2 de noviembre.
Sin embargo, los dirigentes demócratas se distanciaron de esa acción, que muchos temían los haría parecer malos perdedores. Bush ganó en Ohio con 118 mil votos, sumados a un total de 3.3 millones a nivel nacional. El propio Kerry, quien estaba reunido con soldados norteamericanos en el Medio Oriente, se distanció de sus compañeros de bancada.