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FORT HOOD, Estados Unidos, ene. 14, 2005.- El suboficial del ejército Charles Graner, presunto cabecilla de una banda de guardias delincuentes en la prisión de Abu Ghraib, en Irak, fue declarado culpable el viernes de abusos contra los presos iraquíes.
Graner fue uno de los principales participantes en las vejaciones y torturas a los reos iraquíes, y posó para varias fotografías abusando físicamente de los prisioneros y burlándose de ellos.
El caso provocó indignación en el mundo al difundirse fotos en las que los soldados reían al torturar y humillar sexualmente a presos desnudos.
Graner, un reservista de 36 años, fue declarado culpable de asociarse con otros guardias para maltratar a los prisioneros, entre otros cargos como asalto, malos tratos, incumplimiento del deber y comisión de actos indecentes.
El veredicto se produjo tras un consejo de guerra de cinco días en el cual los fiscales retrataron a Graner como un sádico que disfrutaba con el sufrimiento de los detenidos.
Lo acusaron de apilar presos desnudos en una pirámide humana y obligarlos a masturbarse mientras otros soldados los fotografiaban.
Desmayó a un hombre de un puñetazo a la cabeza y golpeó a un herido con una varilla metálica, dijeron los fiscales.
El jurado de cuatro oficiales y seis soldados del ejército rechazó el argumento de la defensa, de que Graner y otros guardias cumplían las órdenes de agentes de inteligencia en Abu Ghraib al maltratar a los detenidos.
Cada veredicto de culpabilidad requirió el voto favorable de por lo menos siete de los 10 jurados.
Graner, que era guardia en una cárcel de máxima seguridad de su natal Pensilvania, puede recibir un máximo de 17 años y medio de cárcel.
En sus argumentos finales, el capitán Chris Graveline, uno de los fiscales, relató varios incidentes de los abusos, fundamentando muchos de ellos con fotos y videos tomados dentro de la prisión en noviembre del 2003. "Fue para divertirse, para reírse", declaró Graveline a los jurados. "Lo que tenemos aquí es un abuso total. No hay justificativos".
El abogado defensor Guy Womack reiteró que su cliente y otros guardias de la prisión de Abu Ghraib, localizada en Bagdad, se encontraban bajo una fuerte presión de agentes de inteligencia para emplear la violencia física y preparar así a los detenidos antes de los interrogatorios.
Graner es el primero de cuatro soldados de la 372 compañía de Policía Militar que se juzgarán en EU por el maltrato de prisioneros en Abu Ghraib.
Entre los implicados en el escándalo y que aguardan juicio está la soldado Lynndie England, quien en octubre pasado dio a luz a un bebé que, según la fiscalía, es hijo de Graner.