Haga clic aquí para ver el sitio de Desastre en Asia Haga clic aquí para ver la infografía del devastador maremoto en Asia
PARK CITY, Estado Unidos, ene. 15, 2005.- Los rescatistas regresaron este sábado al lugar de un deslizamiento cercano a una estación de esquí en el estado de Utah, con la esperanza de encontrar los cadáveres de cinco personas que se sospecha murieron bajo de nueve metros de nieve.
Los esfuerzos de recuperación fueron suspendidos el viernes antes del anochecer ante los temores de que hubiera otros deslizamientos, pero durante la noche algunos helicópteros trabajaron en el área para hacerla más segura.
Las cuadrillas de trabajado regresaron a eso de las 8:00 de la mañana local para revisar el área de unos 500 metros de ancho ubicada en las afueras del centro turístico The Canyons, en un parque nacional.
No se sabía con exactitud la cantidad de personas que quedaron atrapadas en el deslizamiento del viernes, pero un funcionario policial del condado de Summit, el capitán Alan Siddoway, dijo que las autoridades tenían conocimiento de cinco esquiadores desaparecidos y contaban con descripciones de las ropas y equipos que llevaban algunos de ellos.
Las autoridades tenían pocas esperanzas de encontrarlos con vida.
"Creo que las posibilidades de supervivencia son muy, muy escasas", expresó el jefe de la policía del condado de Summit, Dave Edmunds, el viernes en la noche.
Unos 100 rescatistas con la ayuda de perros y patrullas de esquí del área recorrieron la zona en busca de víctimas, manifestó Edmunds.
La magnitud de la avalancha quedó de manifiesto cuando los miembros de la cuadrilla descubrieron que sus sondas de seis metros de longitud no se enterraban lo suficiente en la nieve.
Este invierno ha sido uno de los más mortíferos para los deslizamientos en Utah desde 1951, cuando comenzaron a documentarse. Antes del viernes, seis personas habían muerto en avalanchas, cifra histórica nunca antes vista en algún otro inveirno.
Una serie de tormentas de las últimas dos semanas han arrojado entre dos y dos metros y medio de nieve en las montañas de Wasatch, creando las condiciones propicias para avalanchas.